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La líder del partido de extrema derecha alemán AfD, Frauke Petry, en el congreso de la formación celebrado este fin de semana en Colonia, oeste de Alemania, el 22 de abril de 2017

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El partido antiinmigración Alternativa para Alemania (AfD) comenzó este sábado un congreso de dos días, marcado por luchas intestinas, a cinco meses de las elecciones legislativas y perturbado por manifestaciones de protesta e incidentes con la policía.

Nacido en 2013, AfD vivió una fulgurante progresión durante la crisis migratoria de 2015-2016, cuando la canciller Angela Merkel abrió su país a más de un millón de solicitantes de asilo.

Pero la formación se ha desplomado en los sondeos estos últimos meses tras el freno del flujo migratorio y el estallido de una guerra interna dentro del partido.

Inspirándose en la líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, Frauke Petry quiere ampliar el electorado del partido en un país todavía marcado por su pasado nazi. Pero los defensores de una línea más dura siguen siendo mayoritarios entre los militantes, principalmente en el este, el gran bastión electoral del AfD.

El conflicto alcanzó una nueva dimensión el sábado, cuando unos 600 delegados, reunidos hasta el domingo en Colonia (oeste), rechazaron por amplia mayoría debatir la estrategia de "política real" preconizada por Petry.

Jefe de filas de los "realistas" del partido, esta química de formación de 41 años está convencida de poder llevar al AfD al poder en cuatro años, rompiendo con el discurso con tintes de extrema derecha y prohibiendo los deslices racistas.

Los miembros del partido deben decidir "si el AfD puede convertirse, para los electores, en una opción realista para una toma de poder en 2021" y "cómo" puede alcanzar este objetivo, lanzó Petry.

Los delegados rehusaron votar su moción infligiéndole un duro "revés" según los medios alemanes.

El ambiente tenso también podía respirarse en las calles de Colonia, donde se desplegaron 4.000 policías.

Dos policías resultaron ligeramente heridos en enfrentamientos con los manifestantes que trataron de impedir que los delegados del AfD ingresaran el hotel donde se celebra el congreso.

Más tarde, decenas de miles de personas desfilaron pacíficamente por la ciudad pidiendo "diversidad y tolerancia".

- 'No hay Kölsch para los nazis' -

En la fachada de una cafetería ubicada frente al hotel colgaba una pancarta que rezaba "No hay Kölsch para los nazis", aludiendo a la cerveza local.

Con representación en 11 de las 16 asambleas regionales del país, el AfD quiere acordar una línea común para su programa este fin de semana, con el objetivo de entrar por primera vez en el Parlamento alemán este otoño.

Entre los puntos de esta hoja de ruta: impedir la reunificación de las familias de refugiados presentes en Alemania, retirar la nacionalidad alemana los inmigrantes culpables de "delitos importantes" o declarar al islam incompatible con la cultura alemana.

El codirigente del partido Joerg Meuthen se ganó la ovación de los asistentes el sábado al criticar las "políticas de inmigración absurdas" de la canciller, Angela Merkel, y de su rival, el socialdemócrata Martin Schulz. "No queremos ser una minoría en nuestro propio país", declaró.

Hasta hace poco, los sondeos otorgaban al AfD el 15% en intención de voto, una estimación que desde enero ha bajado hasta el 7-11%.

Con todo, sigue en un nivel histórico para un partido de este tipo en la Alemania de posguerra, aunque parece estar lejos de alcanzar en septiembre un resultado de dos cifras en las legislativas que le permita convertirse en el tercer partido del país.

- 'La cara del partido' -

Frauke Petry, de 41 años, sorprendió el miércoles al anunciar que no quería encabezar las listas de la formación en las elecciones de septiembre, dejando a la formación en una situación embarazosa por falta de candidato.

Su principal adversario interno es Alexander Gauland, de 76 años, cuyo campo dispone de mucho apoyo en el este de Alemania.

Hasta ahora Gauland ha sabido resistir a los ataques de su compañera e incluso frenó la expulsión de responsables del partido que hicieron controvertidas declaraciones sobre el nazismo.

El sábado, sin embargo, afirmó que esperaba que su rival jugase un papel importante en la campaña. Petry es "una cara importante, quizá la más importante del partido", declaró.

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