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Vista de Europa difundida el 6 de diciembre de 2012 y obtenida a través de la Nasa con los datos del satélite Suomi NPP a lo largo de varios días

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El consumo interior bruto de energía en la Unión Europea (UE) cayó en 2015 por debajo de su nivel 1990, mientras que la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles aumentaron en ese periodo, anunció la Oficina de Estadísticas europeas el lunes.

La cantidad de energía necesaria para satisfacer el consumo interior ascendió a 1.626 millones de toneladas equivalentes de petróleo (mtep) en 2015, es decir, un 2,5% menos que en 1990 y un 11,6% menos que en 2006, año en que se registró un pico de 1.840 mtep, precisó Eurostat.

Las bajadas del consumo de energía más fuertes de 2015 se registraron en Lituania (-57% respecto a 1990), Letonia (-45%) y Estonia (-37%), mientras que en Irlanda (+38%), España (+35%) o Austria (+33%) el consumo creció.

La UE se comprometió a reducir un 20% su consumo de energía hasta 2020, es decir, un consumo de energía primaria (energía potencial contenida en los combustibles) de 1.483 mtep y un consumo final (energía consumida y facturada) de 1.086 mtep.

"La buena noticia: el consumo de energía por debajo de los niveles de 1990. La mala noticia: la dependencia de la UE de las importaciones de combustibles fósiles aumenta", comentó el comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete.

La dependencia de la UE en cuanto a las importaciones de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas natural, etc) creció: en 2015, se importaban tres toneladas por cada tonelada producida, frente a la proporción 1/1 de 1990.

Dinamarca es el país menos dependiente de las importaciones de combustibles fósiles (4%), mientras que la dependencia de Reino Unido pasó de 2% en 1990 a 43% en 2015.

Los combustibles fósiles siguen siendo "de lejos" la principal fuente de energía de la UE, destaca Eurostat, a pesar a un retroceso del 83% de 1990 al 73% de 2015.

AFP