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El presidente de EEUU, Donald Trump, estrecha la mano del emir de Kuwait, el jeque Sabah al Ahmad al Sabah, antes de una rueda de prensa conjunta el 7 de septiembre de 2017 en la Casa Blanca, en Washington

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Defendiendo una línea dura en la crisis que sacude al Golfo, los países árabes hostiles a Catar expresaron su descontento ante las afirmaciones de Kuwait, que sugirió que su mediación estaba dando frutos, y acusaron a Doha de no querer dialogar.

Kuwait se impuso como el mediador natural en la crisis, apoyándose en su larga tradición diplomática y en la experiencia de su emir, el jeque Sabah al Ahmad al Sabah, que a sus 88 años es el mayor de los jefes de Estado árabes y, durante cuatro décadas, ministro de Exteriores kuwaití.

La crisis, latente, estalló el 5 de junio cuando tres países del Golfo -Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Baréin- y Egipto rompieron sus relaciones diplomáticas con Doha.

Esos países acusan a Catar de apoyar a grupos extremistas y de haber acercado posiciones con Irán, gran rival de Arabia Saudí, e impusieron al rico emirato unas sanciones sin precedentes, bloqueando vías de acceso marítimas, aéreas y terrestres. Doha rechazó estas acusaciones y culpó a esos cuatro países de actuar contra su soberanía.

El jueves, el emir de Kuwait, recibido en la Casa Blanca por Donald Trump, sugirió que Catar había aceptado las 13 peticiones que sus adversarios le habían impuesto para restablecer las relaciones y que la mediación kuwaití podría resultar exitosa.

Sin embargo, los cuatro países del Golfo no tardaron en responder, negando que se hubiera producido ningún progreso y "lamentando que el jeque Sabah afirmara que su mediación haya impedido una escalada militar", puesto que "la opción militar nunca se había planteado".

El cuarteto cuestionó la afirmación de Sabah, que dijo que Catar está presuntamente dispuesto a aceptar las 13 demandas, y repitió que "la negociación de estas peticiones no debería estar precedida de ninguna condición".

Los cuatro países instaron a Doha a cerrar la cadena de televisión Al Jazeera, a la que acusan de ser hostil contra ellos, a clausurar una base turca en Catar y a limitar los lazos con Irán.

- Cuestión de soberanía -

"Catar ha vuelto a poner condiciones a una negociación de la crisis, lo que confirma que no está interesado en el diálogo, la lucha contra la financiación del terrorismo y la no injerencia en los asuntos internos" de otros países, subrayó el cuarteto en un comunicado.

Con esto, los cuatro países aludían a las declaraciones del ministro de Exteriores catarí, el jeque Mohamed Ben Abderrahaman al Thani, en Al Yazira después de la rueda de prensa de Trump y Sabah en Washington, cuando dijo que las 13 condiciones impuestas "atentaban contra la soberanía" de su país.

Por su parte, Kuwait reaccionó al comunicado del cuarteto y afirmó que su prioridad es "la búsqueda de la calma en lugar de la escalada, y de un diálogo constructivo, en lugar de la ruptura", subrayó un portavoz del Ministerio de Exteriores kuwaití.

En contraste con Sabah, el presidente Trump dio a entender que las negociaciones diplomáticas estaban estancadas y se propuso para mediar, pero el cuarteto no se pronunció al respecto, pareciendo más proclive a que la solución se alcance dentro del Consejo de Cooperación del Golfo, al que pertenecen Catar, Kuwait, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Omán, que hasta la fecha se ha mantenido neutral.

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AFP