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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su par de Cuba Raúl Castro el 29 de septiembre de 2015 en Nueva York

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El presidente estadounidense, Barack Obama, pidió nuevamente este jueves al Congreso levantar el embargo a Cuba, al cumplirse un año del inicio de la reaproximación entre Washington y La Habana, jornada marcada por un acuerdo para restablecer el servicio aéreo regular.

Hace exactamente un año, Obama y su par cubano, Raúl Castro, sorprendieron al mundo al anunciar simultáneamente que sus gobiernos habían decidido quitarse los guantes luego de medio siglo de enfrentamientos para iniciar el restablecimiento de relaciones diplomáticas.

Obama celebró este jueves el primer aniversario de ese delicado proceso con una nota oficial en la que llamó al Congreso estadounidense a poner su grano de arena iniciando el desmonte del embargo de cinco décadas a la isla.

"El Congreso puede contribuir a una vida mejor para los cubanos levantando el embargo, que es el legado de una política fracasada", apuntó Obama en su nota, poniendo nuevamente la presión sobre el poder legislativo.

El embargo comercial y financiero estadounidense a Cuba se apoya en un complejo enmarañado legal y burocrático codificado en ley, cuyo desmonte estará en manos del Congreso.

Sin embargo, con sus dos cámaras dominadas por el opositor partido Republicano, el Congreso no ha dado ninguna señal de que esté interesado en iniciar el delicado proceso de desarme del embargo.

- "Estamos mucho más cerca" -

El Secretario de Estado, John Kerry, manifestó en una nota que los dos países "aún están separados en asuntos importantes", pero también "estamos mucho más cerca de lo que estábamos, en nuestra determinación de tratar esos temas de forma sistemática y mutuamente respetuosa".

Desde que Obama y Castro formularon los anuncios, hace un año, "muchas cosas han pasado", señaló.

De acuerdo con Kerry, cuando tuvo la oportunidad de caminar por La Habana Vieja, en julio, y hablar con ciudadanos cubanos, sintió "la futilidad de tratar de hacer que adapten sus sueños a la camisa de fuerza de la Guerra Fría", en una referencia a la política de aislamiento que Washington ejerció durante medio siglo.

Para el jefe de la diplomacia estadounidense, los resultados alcanzados en este primer año de conversaciones son "alentadores, aunque aún resta mucho trabajo por hacer".

"Sin excepción, nuestras conversaciones con Cuba han sido constructivas para aclarar nuestras diferencias, aunque no siempre para disminuirlas. De hecho, las más importantes conversaciones podrán ser aquellas en las que continuamos teniendo divergencias", expresó.

La subsecretaria de Estado para el Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, apuntó en Twitter que un año después del "nuevo rumbo" en las relaciones bilaterales, "nuestra política ahora involucra y beneficia a más cubanos".

Por su parte, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, apuntó también en Twitter que se trató de "un año de avances" y envió "felicitaciones al Ministerio de Relaciones Exteriores (cubano), al Departamento de Estado y a todo el hemisferio".

En Miami y Washington, grupos anticastristas denunciaron en cambio "un año de represión".

- Acuerdo sobre vuelos regulares -

Al inicio de la jornada, el Departamento de Estado y la embajada cubana en Washington habían anunciado un acuerdo bilateral que permitirá restablecer los servicios aéreos regulares entre los dos países después de 50 años.

El acuerdo habría sido alcanzado en la tarde del miércoles, pero el anuncio fue formulado este jueves para que coincidiera con el primer aniversario de la reaproximación.

La embajada cubana en Washington informó que las partes "acordaron de forma preliminar el texto de un Memorando de Entendimiento para el establecimiento de los vuelos regulares", cuya adopción "se confirmará en los próximos días por ambos gobiernos".

La legislación estadounidense vigente aún prohíbe los viajes de turismo a Cuba, pero abre la puerta al otorgamiento de licencias especiales, cuyos criterios se han flexibilizado desde enero de este año.

Empresas aéreas estadounidenses ya manifestaron desde el inicio del proceso de acercamiento bilateral su interés en un acuerdo sobre vuelos regulares, atraídas por el enorme potencial de negocios.

"Estamos listos para ofrecer enlaces fijos tan pronto Estados Unidos y Cuba permitan los vuelos comerciales", dijo en agosto Art Torno, vicepresidente de American Airlines, empresa que opera 22 vuelos chárter semanales a Cuba desde Miami, Tampa y Los Ángeles.

Las firmas JetBlue y United Airlines, que operan vuelos chárter desde Nueva York y Newark a Cuba, también están vivamente interesadas en un acuerdo de este tipo.

Esta semana, delegaciones de los dos países también mantuvieron en Washington conversaciones técnicas sobre el intercambio bilateral en materia de hidrografía y cartas náuticas, informó la embajada cubana en Washington a la AFP.

En esas reuniones específicas, que arrancaron en febrero, los dos países buscan definir mecanismos para "el intercambio de información hidrográfica relacionada con las cartas internacionales".

AFP