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Policías filipinos vigilan los actos de celebración del 100º aniversario del nacimiento del dictador Ferdinand Marcos en Batac, el 10 de septiembre de 2017

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El presidente filipino, Rodrigo Duterte, calificó este domingo de "héroe" al difunto dictador Ferdinand Marcos, una etapa más en la rehabilitación de un periodo marcado por graves violaciones de los derechos humanos y acusaciones de corrupción.

Duterte multiplica los esfuerzos para restaurar el prestigio de Marcos, derrocado hace 31 años por una revolución popular.

La familia Marcos y sus aliados se preparan para celebrar el lunes el centenario del nacimiento del autócrata fallecido en Hawái en 1989.

Rodrigo Duterte, quien presenta al expresidente como el "mejor" de la historia del archipiélago, sorprendió a gran parte de los filipinos al autorizar en noviembre el traslado de su cadáver al cementerio dedicado a los héroes de la nación en Manila.

El jueves declaró que el 11 de septiembre sería "un día festivo especial" en la provincia de Ilocos Norte, bastión del clan Marcos.

"Era un presidente. Para los habitantes de Ilocos, era el mejor presidente. ¿Por qué tiene que haber un debate sobre este asunto?", preguntó Duterte el sábado por la noche.

"En lo que se refiere a los habitantes de Ilocos, Marcos es un héroe" y todas las críticas en su contra no son más que "burradas", prosiguió Duterte, conocido por no tener pelos en la lengua.

Duterte, que también está acusado de abusos contra los derechos humanos, es amigo de la familia Marcos y tuvo un papel clave en sus esfuerzos para volver a subir los peldaños del poder político.

Los opositores al régimen de Marcos denuncian desde hace un año una tentativa para hacer olvidar sus crímenes.

Elegido presidente en 1965, y reelegido en 1969, Marcos decretó la ley marcial en 1972, gobernando con mano de hierro el archipiélago hasta la revolución de 1986 que le obligó a huir a Estados Unidos con su familia.

El exdictador está acusado de haber orquestado violaciones de los derechos humanos a gran escala y de haber malversado fondos públicos por valor de 10.000 millones de dólares.

La familia Marcos pudo regresar a Filipinas tras la muerte del patriarca, cuyo cuerpo embalsamado reposaba en una cripta de la residencia familiar en Ilocos Norte antes de su traslado al Cementerio de los Héroes.

El clan Marcos hizo un regreso espectacular a la arena política nacional en los últimos años. Ninguno de sus miembros ha pisado la cárcel.

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AFP