Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Abanicos con la imagen de Aung San Suu Kyi a la venta frente a la sede central de la LND, este miércoles 11 de noviembre en Rangún

(afp_tickers)

El jefe del Ejército de Birmania felicitó este miércoles a la opositora Aung San Suu Kyi por haber logrado la "mayoría" en el Parlamento, al tiempo que el Gobierno prometía transferir el poder "pacíficamente", si bien todavía no se habían publicado los resultados electorales definitivos.

"Felicitamos a la Liga Nacional para la Democracia (LND) por la mayoría obtenida en las elecciones", declaró el general Min Aung Hlaing en un comunicado.

"Como Gobierno, nos sometemos a la elección de los electores, y transferiremos el poder pacíficamente", había anunciado horas antes el ministro de Información, Ye Htut, en un comunicado oficial.

"La LND ha ganado en varios lugares, felicitaciones por ello", añade el comunicado, en el que se precisa que se producirán "conversaciones" tras la publicación de los resultados definitivos, que aún pueden tardar varios días.

Aung San Suu Kyi pidió esas conversaciones para la próxima semana a los dirigentes del país, herederos de la junta que la confinó durante 15 años bajo arresto domiciliario.

"Los ciudadanos han expresado su voluntad en las elecciones", escribió Suu Kyi este miércoles en una carta a Min Aung Hlaing, al presidente Thein Sein y al influyente presidente del Parlamento, Shwe Mann.

Sein, exgeneral de la Junta autodisuelta en 2011, respondió ofreciéndole una "reunión bilateral cuando termine el proceso electoral".

Los resultados de las elecciones caen con cuentagotas, pero la LND ya es considerada como la gran vencedora: ha conseguido 179 de los 323 escaños de la Cámara baja del Parlamento (por 17 de la USDP, el partido en el poder), según los últimos resultados parciales divulgados este miércoles.

La premio Nobel de la Paz, un ícono en su propio país, ha conservado en su circunscripción electoral de Kawhmu el escaño de diputada que conquistó en las legislativas parciales de 2012, en las que la LND ya arrasó, y que supuso una primera prueba democrática para el régimen de transición. Así, una alternancia está teóricamente en marcha.

También hay sospechas en torno a la lentitud -posiblemente deliberada- de la comisión electoral, en un país cuya administración sigue copada ampliamente por funcionarios con un pasado militar.

En las últimas elecciones nacionales consideradas libres, en 1990, la junta dejó que la LND participara y ganara, pero los resultados no fueron reconocidos.

Después de décadas de poder militar y luego de dominación de los herederos de la junta después de las reformas lanzadas en 2011, la victoria de la LND va a suponer una revolución completa e inédita en la vida política birmana.

- No vanagloriarse -

De momento, la estrategia de la LND es dejar que el gobierno posjunta "digiera la noticia", sin crear tensiones, pues en este país es considerado un error estratégico vanagloriarse de la victoria y humillar al adversario.

De ahí la extrema prudencia de Suu Kyi, que evita apariciones públicas y ha hecho desmontar la pantalla gigante y los altavoces frente a la sede de su partido. Los partidarios de la LND, que celebraron el domingo y el lunes en las calles la victoria, respetan ahora la consigna de permanecer en sus casas.

La vida ha retomado su curso en Rangún, a la espera del anuncio de los resultados definitivos. Por ahora, Suu Kyi irá a Naypyidaw, a cinco horas de Rangún, para la reanudación el lunes de la sesión parlamentaria, lo que le permitirá reunirse discretamente con el presidente Thein Sein.

El nuevo Parlamento no asumirá sus funciones hasta principios de 2016, quizá en febrero o marzo. Ello produce una situación extraña: el Parlamento saliente se reúne el lunes, y Suu Kyi y sus actuales 40 diputados de la LND se van a encontrar en posición de opositores parlamentarios ante los 331 legisladores de la USDP.

La USDP fue creada por la junta en 2010, un año antes de la autodisolución del régimen, como una plataforma de transición. Pero este partido es una formación de funcionarios, sin arraigo popular.

Ahora llega el tiempo de las negociaciones con un poder militar que se atribuye, según la Constitución, 25% de los escaños de los diputados, lo que le da de hecho un derecho de veto que Suu Kyi anunció iba a combatir, llegado el momento.

AFP