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Las fuerzas gubernamentales sirias ocupan la única carretera que conecta Alepo con el resto del país el 4 de noviembre de 2015, tras habérsela arrebatado a los yihadistas del Estado Islámico

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El ejército sirio puso fin a dos semanas de asedio de los barrios de Alepo bajo control del régimen expulsando al grupo Estado Islámico (EI) de la única carretera que une esta ciudad con el resto del país, informó la televisión oficial.

"Nuestras unidades del ejército retomaron el control total de la carretera Alepo-Janaser-Ithriya-Salmiyé después de haber eliminado a un gran número de terroristas de Daesh (acrónimo árabe del EI) y será reabierta (el jueves) por la mañana", señaló la cadena.

Esta ruta, situada al sudeste de esta ciudad del norte de Siria, es la única que lleva a los barrios controlados por las fuerzas del presidente sirio, Bashar al Asad, en Alepo.

La ciudad está dividida en dos áreas desde julio de 2012 y más de la mitad se encuentra bajo control de los rebeldes.

El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) confirmó la toma de la carretera. Hay combates cerca de Ithriya, o sea a 10 km al este de la carretera.

Cerca de medio millón de habitantes de estos barrios de Alepo estaban aislados y los precios de los productos de primera necesidad se habían disparado.

Al menos 120.000 sirios se han visto desplazados desde finales de septiembre, cuando comenzaron los bombardeos aéreos rusos en Siria, acusó este miércoles Estados Unidos. "Desde que comenzaron los ataques rusos en Siria, al menos 120.000 sirios fueron desplazados, debido a la ofensiva del régimen apoyada por los ataques rusos en las ciudades de de Hama, Alepo e Idleb", dijo la secretaria de Estado adjunta para Oriente Medio, Anne Patterson, ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense.

La cifra había sido divulgada la semana pasada por la ONU, pero es la primera vez que el gobierno estadounidense las retoma para acusar directamente a Moscú.

En tanto, la secretaria de Estado adjunta para Europa, Victoria Nuland, que también participó de la audiencia ante la Comisión, dijo que "desde el inicio de las operaciones de combate rusas en Siria, Grecia registró el flujo semanal migratorio más elevado en lo que va de 2015, con unos 48.000 refugiados y migrantes pasando de Turquía a Grecia".

Patterson estimó, asimismo, que "la intervención militar rusa (en Siria) exacerbó peligrosamente un ambiente ya complejo". Y reiteró que "los ataques rusos han apuntado fundamentalmente a regiones en las que el Estado Islámico no está presente, teniendo en cambio como objetivo a la oposición siria moderada".

Por otro lado, el enviado de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, pidió este miércoles al gobierno sirio y a la oposición que se sienten a negociar coincidiendo con los esfuerzos diplomáticos de las últimas semanas.

"Estamos preparados, la ONU está preparada, para empezar inmediatamente un proceso [de paz] en Ginebra (...) ¿Cuándo? Lo antes posible", dijo el diplomático, que visitó Moscú después de la reunión internacional del viernes en Viena en la que participaron entre otros Rusia, Estados Unidos, Irán y Arabia Saudí.

Los participantes de la conferencia, donde no estaban representados ni el gobierno sirio ni sus opositores, acordaron encargar a la ONU que negocie un acuerdo entre las partes que permita aprobar una nueva constitución y celebrar elecciones.

Mistura se reunió con el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, que subrayó por su parte la necesidad de incluir en las negociaciones "un amplio espectro" de la sociedad siria y reiteró que el futuro del presidente Bashar Al Asad tiene que ser decidido "por el pueblo sirio".

AFP