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Ion Iliescu, en una fotografía tomada en septiembre del año 2004 en Bucarest

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El expresidente rumano Ion Iliescu ha sido acusado de "crímenes contra la humanidad" en el marco de la investigación sobre la violenta represión de mineros del año 1990, anunció este miércoles la fiscalía general.

"Iliescu ha sido informado de la apertura de un proceso judicial contra él", indicó a la AFP un portavoz de la fiscalía.

El expresidente de 85 años, que pasó una hora este miércoles en la fiscalía general, se negó a contestar a las preguntas de los periodistas que lo esperaban a su salida del edificio.

La fiscalía acusa a Iliescu de haber convocado a miles de mineros a Bucarest para acabar con una protesta de opositores que bloqueó el centro de la capital rumana durante semanas, a mediados de 1990, seis meses después de la caída del régimen comunista.

"El 13 de junio, la represión violenta de la manifestación organizada en la plaza de la Universidad dejó cuatro muertos y un millar de heridos, tres de ellos por bala", indicó la fiscalía.

Ese día, centenas de personas, consideradas "enemigas del régimen", habían sido violentamente golpeadas ante la indiferencia de las fuerzas de seguridad que no intervinieron. También hubo centenares de detenciones y las sedes de los partidos opositores fueron saqueadas.

Al término de su incursión en la capital, que sembró el terror entre los habitantes durante tres días, Iliescu había agradecido a los mineros por su "elevado sentido cívico".

El jefe de los servicios rumanos de inteligencia (SRI) en aquel entonces, Virgil Magureanu, fue interrogado este miércoles sobre su papel en esos acontecimientos. Varios "ex dirigentes de las estructuras civiles y militares así como jefes de empresas" serán interrogados próximamente, anunció la fiscalía.

"Confío en que esta investigación va a llegar al fin a término, es un deber del estado rumano", declaró Teodor Maries, presidente de una asociación que desde hace años lucha para que los responsables de esos trágicos acontecimientos sean juzgados.

Los fiscales decidieron en marzo reabrir la instrucción de este caso, después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenara en septiembre de 2014 a Bucarest por una investigación "con lagunas y deficiente", marcada por "largos periodos de inactividad".

En 2005, Iliescu había sido imputado de "asesinato y tentativa de asesinato", pero en 2007 la fiscalía había invalidado el auto de acusación por vicios de procedimiento.

Iliescu, presidente de Rumania en dos ocasiones (1990-1996 y 2000-2004) había dicho en 2005 que "no tenía nada para reprocharse" y que su imputación "sería una vergüenza nacional". En 2008, los fiscales desestimaron la demanda considerando que los hechos que se le reprochaban "no existían".

AFP