AFP internacional

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, habla con la prensa en Bruselas, el 7 de noviembre de 2016

(afp_tickers)

La comunidad financiera mundial observa con mucha curiosidad, pero no con inquietud, el estreno del nuevo gobierno estadounidense en las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI), dijo este sábado el ministro español de Economía, Luis De Guindos.

"Inquietud no, lo que hay es curiosidad. Siempre que hay una nueva administración los mensajes iniciales son importantes", dijo De Guindos a la prensa en Washington.

El presidente Donald Trump ha girado 180 grados las posiciones que ha tenido durante décadas Estados Unidos en defensa del libre comercio, bandera del FMI, y se opone al proyecto del Banco Mundial de aumentar su capital.

Pero en su primera reunión de los organismos económicos de cooperación internacional, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, parece haber mantenido latente la expectativa.

Según De Guindos, ante el FMI Mnuchin "fue muy prudente, no demasiado concluyente, genérico", y en la reunión de las principales economías del G20 fue la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, quien más se encargó de esbozar la situación económica estadounidense.

"Pero el nuevo secretario del Tesoro americano tampoco ha indicado un tratamiento muy diferente al del consenso" internacional, añadió.

"Todavía tenemos que ver cuáles son los pasos concretos que va tomando la administración americana", apuntó el ministro español.

Las reuniones de primavera boreal del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial se realizaron con la advertencia contra el alza del proteccionismo, aunque en su comunicado final prefirió evitar esa palabra y "alertar contra políticas de repliegue".

De Guindos señaló que una de las principales lecciones de la cita financiera es que "nadie quiere una guerra comercial" y que existe un consenso en que "seria muy negativo para la economía mundial".

AFP

 AFP internacional