Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un grupo de pensionistas se manifiesta en las calles de Atenas, el 15 de diciembre de 2016

(afp_tickers)

El FMI y Grecia volvieron a hablar idiomas diferentes, al dejar abiertas las diferencias sobre el panorama de la economía de ese país; una divergencia que deberá frenar nuevos financiamientos de la entidad.

El ministro griego de Finanzas, Euclides Tsakalotos, apuntó que el último informe del FMI sobre la economía helénica, divulgado el martes, "no hace justicia" al país al subestimar el crecimiento y los progresos alcanzados en años de sacrificios.

El ya retrasado informe del FMI sobre la economía griega apunta que Atenas se apoya en cálculos demasiado optimistas en sus estimaciones sobre crecimiento y presupuesto.

Sin embargo, el informe reconoce que hay una leve recuperación que debería producir un crecimiento de 2,7% este año, después de registrar apenas 0,4% el año pasado.

Meses de discusiones retrasaron avances en el programa de rescate aprobado en 2015 y cuyo valor se estima en unos 92.400 millones de dólares.

Funcionarios europeos insisten en que el FMI participe de la operación y la entidad no está dispuesta a prestar más dinero hasta que la deuda griega de largo plazo sea sostenible, y eso requiere una importante quita de la deuda y objetivos presupuestarios realistas.

El centro de la disputa es si Grecia es capaz de alcanzar un balance primario de 3,5% del PIB, mucho más allá del 1,5% que el FMI considera posible.

Las políticas subyacentes al ambicioso objetivo "parecen indebidamente optimistas", apuntó la entidad financiera.

"Alcanzar y sostener semejante superávit por un período sostenido será un desafío" especialmente si se espera que un "nivel de desempleo de dos dígitos persista por varias décadas".

El jefe del Departamento de Europa en el FMI y su principal negociador, Poul Thomsen, alertó que las consecuencias por aspirar a un superávit mayor son serias.

Sin embargo, Tsakalotos señaló en una carta que el argumento "de que Grecia no puede sostener superávit superior a 1,5% del PIB está en contradicción con eventos recientes".

Grecia, señaló el ministro, se mueve hacia "un estado de sólida recuperación económica".

"Después de años de recesión, las primeras señales de un crecimiento robusto, caída del desempleo y aumento de la confianza en la economía han comenzado a aparecer, e indicios de vientos de cambio están al alcance de la mano", apuntó.

El informe del FMI señala que la deuda del país se está convirtiendo en "explosiva" en el largo plazo, pero Tsakalotos en su carta afirmó que ese análisis es "dudoso".

La información disponible del FMI "no se apoya en la más reciente evidencia del desempeño fiscal ni en la más actual evidencia de la habilidad de la economía griega de producir un superávit fiscal", señaló.

En la opinión de Thomsen, la deuda "no es sostenible con más quita" pero añadió que existe "un mayor consenso sobre la necesidad de esa quita".

AFP