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El presidente del Banco Mundial Jim Yong Kim (C) habla durante la reunión de líderes mundiales G20, el 9 de octubre de 2015 en Lima

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Los ministros de las mayores economías mundiales acordaron el viernes un plan contra la evasión fiscal de las multinacionales que priva a los países de unos 100.000 millones de dólares anuales.

El plan "contra la base imponible y trasferencia de beneficios" (BEPS busca tapar agujeros legales que benefician la evasión y fue cerrado en Lima por los ministros de Finanzas del Grupo de los 20 (G-20) de las principales economías desarrolladas y emergentes

La iniciativa apunta a cerrar el paso a empresas como Google, Apple o McDonald's, que se las han ingeniado para pagar menos impuestos aún manejándose dentro de la ley, lo cual ha provocado un generalizado enojo en los últimos años.

"Este es un momento histórico", en la lucha contra la evasión dijo Cevdet Yilmaz, viceprimer ministro de Turquía; país que preside el G-20 y que el mes que viene acogera la cumbre en la que los gobiernos sacralizarán en el acuerdo.

El objetivo del nuevo mecanismo es frenar las técnicas de "optimización fiscal" que coquetean con la ley y hacen perder al fisco entre 100.000 a 240.000 millones dólares al año, o de un 4% a un 10% de los impuestos corporativos.

-Recuperar la confianza-

"Esto no es sólo para corregir nuestras finanzas públicas, sino también para recuperar la confianza de nuestros ciudadanos", dijo Ángel Gurría, Secretario General de la OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos), que supervisó la creación de este mecanismo.

Desarrollado por la comunidad internacional durante tres años, este plan de acción debe hacer que sea difícil para las grandes empresas "desaparecer" o transferir sus beneficios a jurisdicciones de baja tributación "donde no derrollan ninguna actividad económica", explica la OCDE.

"No es una cuestión de pagar impuestos altos o bajos, se trata simplemente de pagar impuestos", señaló en Lima el ministro británico de Finanzas, George Osborne.

La iniciativa surge tras años de polémicas sobre los impuestos ínfimos que pagan multinacionales, gracias a brechas legales y argucias contables, cuando no a la transferencia lisa y llana de fondos a paraísos fiscales.

Luxemburgo, acusado de haber servido de "paraíso fiscal" a las multinacionales, se unió a este movimiento con una exhortación a establecer "igualdad de condiciones para todos".

Criticado por algunas organizaciones no gubernamentales, el plan debe ahora entrar en la fase crítica de aplicación, la que se anuncia ardua.

"Tiene que ser aplicado porque si no será sólo un pedazo de papel", dijo el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble.

- Con igualdad -

Los países pobres esperan no quedar fuera de este plan que se viene a sumar al arsenal legal existente contra la evasión tributaria, como el sistema de intercambio automático de datos bancarios de personas.

El viceprimerministro turco aseguró que las economías en desarollo serán asociadas "con un pie de igualdad" con los países ricos.

Entre las propuestas de la OCDE, figura la limitación de las deducciones sobre intereses, la regulación de nichos fiscales para las patentes y el intercambio de informaciones sobre las normas fiscales vigentes por sector en cada país.

El plan recibió el jueves el respaldo del G24, que reúne a países en desarrollo y emergentes.

"Vemos con muy buenos ojos la iniciativa BEPS de (OCDE)", dijo el ministro de Finanzas de Colombia, Mauricio Cárdenas, tras una reunión del G24 en Lima.

"El grupo apoya la iniciativa G20/OCDE que busca controlar la evasión de impuestos y que las utilidades no se transfieran hacia los paraísos fiscales", acotó el ministro colombiano, que habló en nombre de los países de la región integrantes del G24: Argentina, Brasil, Guatemala, México, Perú, Trinidad y Tobago, y Venezuela.

curso de crecimiento", dijo el gobernador del Banco Central mexicano, Agustín Carstens.

Ante ese escenario, Lagarde le ha recordado a Estados Unidos que lo mejor -mientras los riesgos no cambien- es esperar.

AFP