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El ministro de Finanzas de Japón, Taro Aso (c), acompañado por el gobernador del Banco Central, Haruhiko Kuroda (d), y de su viceministro, Masatsugu Asakawa, en una rueda de prensa de la reunión del G7 en Sendai el 21 de mayo de 2016

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Los ministros de Finanzas del G7 han decidido reforzar su ofensiva contra la financiación del terrorismo, mediante un plan de acción que será adoptado en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno prevista la próxima semana en Japón.

La eventual salida de Reino Unido de la Unión Europea tras el referendo del próximo 23 de junio también ocupó a los ministros, reunidos el viernes y este sábado en Sendai, en el norte de Japón. Según ellos, esa posibilidad supondría un "shock" que afectaría peligrosamente el crecimiento de la economía mundial.

Por otro lado, los ministros y gobernadores de bancos centrales de los siete países más industrializados llamaron al orden a Japón, que ha amagado con devaluar el yen para recuperar competitividad.

En el documento final, el G7 reafirmó su "compromiso de combatir la financiación del terrorismo, que ofrece a los terroristas los medios de cometer sus ataques, alimentar sus redes y difundir su ideología a través de la propaganda".

"Ahora estamos en una fase operacional. Vamos a presentar herramientas eficaces de lucha contra la financiación del terrorismo, es absolutamente necesario", declaró a la AFP el ministro francés de Finanzas, Michel Sapin. La aplicación de dicho plan será "rápida", prometió Sapin, y tendrá lugar tras la cumbre prevista los días 26 y 27 de mayo en Ise-Shima.

Dicho mecanismo incluye "intercambiar información entre los organismos de inteligencia en el ámbito financiero, de forma que lo que pasa en un país se conozca en el país de al lado. Y eso para luchar contra los grandes movimientos de financiación, por ejemplo del grupo Estado Islámico en Siria o Irak", explicó el ministro francés. Igualmente, añadió Sapin, "hay que luchar contra el anonimato, de las cartas de prepago pero anónimas, de los movimientos de dinero en efecto que permiten financiar de forma anónima. Tiene que haber huellas".

Como parte del nuevo dispositivo se prevé colaborar mejor en la aplicación de sanciones financieras, como la congelación de cuentas bancarias, y reforzar el GAFI, el grupo de acción financiera contra el blanqueo de capitales.

- Tensión sobre las divisas -

Asunto inevitable, la ralentización de la economía mundial tuvo preocupados a los ministros y banqueros centrales. "Aunque la economía de Estados Unidos continúa reforzándose, la recuperación es desigual en el mundo y los riesgos se han acentuado desde el año pasado", afirmó el secretario del Tesoro estadounidense, Jacob Lew.

El G7 defendió emplear "todas las herramientas" monetarias, presupuestarias y estructurales a su disposición, y evitar incurrir en una devaluación en cascada de divisas. Sobre este punto, Lew, presionó a Japón, que amenazó recientemente con devaluar el yen para estimular la competitividad de sus exportaciones.

El ministro japonés, Taro Aso, habló de nuevo este sábado sobre los movimientos "abruptos, sesgados y especulativos" de estos últimos tiempos. Pero, según Washington, la reciente subida del yen es efectivamente un golpe para los exportadores nipones, pero no justifica ninguna intervención en el mercado de divisas.

Por último, a medida que se acerca el referendo del 23 de junio sobre la pertenencia de Reino Unido a la Unión Europea, los siete países coincidieron en que el escenario de una eventual salida "complica el entorno económico mundial". El ministro alemán, Wolfgang Schäuble, fue uno de los más enérgicos en este sentido, al comentar tras la reunión: "Todos somos de la opinión de que (la salida) sería una decisión equivocada para Reino Unido".

Apoyados por las grandes instituciones multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los partidarios de seguir en la UE, empezando por el primer ministro británico, el conservador David Cameron, no dejan de alarmar sobre el impacto económico que tendría para el país abandonar el bloque.

La estrategia tiene indignados a los partidarios de la salida o 'Brexit', quienes creen que Reino Unido sería más próspero si se libra de la maquinaria burocrática de Bruselas.

En la cumbre de la semana próxima es de prever que Japón, Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y Canadá renueven su advertencia.

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AFP