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La ministra francesa de Trabajo, Muriel Penicaud, en rueda de prensa para hablar de la reforma del mercado laboral, el 28 de junio de 2017 en París

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El Gobierno francés abrió este miércoles la puerta a su reforma del mercado laboral, una promesa clave del presidente Emmanuel Macron, con la que aspira a conceder una mayor flexibilidad a las empresas y alentar las contrataciones.

Macron quiere avanzar rápidamente con esta reforma mientras sigue gozando de una suerte de luna de miel con los votantes, tras su reciente victoria en las legislativas.

Este miércoles, la ministra de Trabajo, Muriel Pénicaud, anunció un proyecto de ley que permitirá al Gobierno cambiar las normas laborales mediante órdenes ejecutivas.

Si se aprueba su propuesta, criticada por los sindicatos, el Parlamento no debatirá los textos, y tan sólo será consultado al principio y al final del procedimiento.

Las leyes laborales franceses "deben ayudar a las compañías a conquistar nuevos mercados y crear por tanto nuevos empleos", declaró Pénicaud a la prensa.

El Parlamento, donde Macron dispone de mayoría propia, votará el proyecto sobre las órdenes ejecutivas después de que el Gobierno lleve a cabo varias rondas de conversaciones con los sindicatos y las patronales.

El líder centrista lanzó las negociaciones sobre la reforma laboral poco después de asumir la presidencia para intentar evitar las protestas que afrontó el anterior Gobierno socialista del que fue ministro.

El intento de reforma laboral del entonces presidente François Hollande provocó meses de manifestaciones y huelgas esporádicas en 2016, y el Gobierno acabó aprobando una versión descafeinada de su proyecto, sin pasar por el Parlamento.

Macron pretende ir más lejos que su predecesor con esta reforma que desea finalizar antes de finales de septiembre.

Ya se conocen las grandes líneas de las reformas propuestas por el Gobierno: darle más poder a los jefes para negociar directamente las condiciones de empleo con los trabajadores, imponer un límite en las indemnizaciones por despido improcedente, modificar los criterios que permiten los despidos por causas económicas...

Según un sondeo publicado este miércoles, el 61% de los franceses están preocupados por la reforma del mercado laboral del Gobierno, y el 58% de las personas consultadas desaprueban el recurso a las órdenes ejecutivas.

Macron quiere reducir la tasa de desempleo al 7% al final de su mandato en 2022, frente al 9,4% previsto este año.

AFP