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Una imagen proporcionada por la FCC muestra a la entonces recién nombrada presidenta de la empresa, Esther Alcocer Koplowitz, en Madrid, el 31 de enero de 2013

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El grupo español de infraestructuras y servicios FCC ha anunciado este jueves una pérdida neta de 13,6 millones de euros en los primeros nueve meses de este año, lo que representa una reducción interanual del 98,3% posibilitada por sus buenos resultados internacionales.

Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), que desde finales de 2014 cuenta entre sus accionistas con el magnate mexicano Carlos Slim y el multimillonario George Soros, vio aumentar su facturación un 4,4%, a 4.792 millones de euros (5.125 millones de dólares).

Estos resultados se vieron "impulsados por la mejora de un 14,7% de la actividad en los mercados internacionales, donde se registran crecimientos superiores a los dos dígitos en todas las áreas de negocio", explicó la empresa en un comunicado.

Mientras tanto, "en España, los ingresos ceden un 3,4%, hasta los 2.528,1 millones de euros, debido principalmente a la contracción del 14,6% de los ingresos domésticos en Construcción, como consecuencia del descenso continuado de la inversión pública en infraestructuras", precisó.

El grupo realiza el 53% de su volumen de negocios en España, seguida de Gran Bretaña (donde realiza el 16%) y casi por igual en Europa Central y del Este, Latinoamérica y Oriente Medio (con un 8%).

Por su parte, el resultado bruto operativo (Ebitda) aumentó en un 2% hasta los 593,4 millones de euros.

El grupo, presente en los servicios, el tratamiento de aguas, la construcción y el cemento, y muy endeudado desde la crisis económica que sacudió a la economía española, redujo a fecha del 30 de septiembre su deuda neta de 92,3 millones de euros, dejándola en 5.720 millones de euros, respecto al fin del primer semestre.

Antes, FCC tuvo que lanzar un aumento de capital de mil millones de euros para reducir su colosal deuda, que se había disparado tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en España en 2008. Fue en esa operación cuando el grupo de Slim CEC se convirtió en accionista principal con 25,6% del capital, mientras otro 5,7% iba al fondo BGI de Bill Gates.

Un 22,4% permaneció en manos de la hija del fundador del grupo, Esther Koplowitz, que acabó decidiendo ceder las riendas del gigante español de la construcción, asfixiado por su deuda.

AFP