AFP internacional

Un grupo de soldados estadounidenses, en la localidad francesa de Étraye (noreste), el 11 de noviembre de 1918, día en que acabó la Primera Guerra Mundial

(afp_tickers)

EEUU entró hace un siglo en la Primera Guerra Mundial, lo que lo convirtió en una potencia mundial mientras las naciones europeas quedaban atrapadas en un conflicto que dejó millones de muertos y arrasó el Viejo Continente.

El 6 de abril de 1917, EEUU puso su poderosa industria y su numerosa mano de obra al servicio de la guerra contra Alemania, inclinando así la balanza del conflicto, conocido entonces como la Gran Guerra.

"La Primera Guerra Mundial fue claramente el punto de inflexión para que EEUU desarrollara un nuevo papel en el mundo, marcando el comienzo de un siglo de compromiso con la promoción de la democracia", apunta Jennifer Keene, experta en la materia de la Universidad de Chapman, en California.

Desde que estalló la guerra en 1914, los estadounidenses la siguieron con atención y en su mayoría se mostraron a favor de la neutralidad.

Pero la opinión pública cambió con el hundimiento del transatlántico 'Lusitania', en mayo de 1915. El buque británico iba de Nueva York a Liverpool cuando un submarino alemán lo torpedeó, matando a 1.201 pasajeros, 128 de ellos estadounidenses.

"Parece inconcebible que tengamos que abstenernos de tomar medidas en este asunto, porque no nos debemos sólo a la humanidad, sino a nuestra propia dignidad", dijo entonces al diario The New York Tribune el expresidente de EEUU Teddy Roosevelt, un influyente político que estaba a favor de los aliados.

- Proaliado, pero neutral -

Aunque la opinión pública se inclinaba por los aliados, la mayoría de los estadounidenses insistía en la neutralidad.

El entonces secretario de Estado, William Jennings Bryan, llegó a renunciar en junio de 1915 por considerar excesivamente beligerante el tono del entonces presidente, Woodrow Wilson, frente a Alemania.

No obstante, miles de voluntarios estadounidenses pelearon por la causa de los aliados, alistándose en las fuerzas militares francesas, británicas y canadienses.

A Roosevelt le preocupaba que la derrota de los aliados derivara en la ocupación alemana de partes de Canadá, así como de territorios que franceses y británicos tenían en el Caribe. Y consideraba que la neutralidad hacía más probable el ingreso de Alemania en el continente americano.

"Los estadounidenses tenían mucho tiempo para pensar sobre lo que querían hacer, pero no podían ponerse de acuerdo", considera Michael Neiberg, del Army War College de EEUU.

Wilson, quien luchó por mantener la neutralidad, obtuvo la reelección en noviembre de 1916 con el lema: "Él nos mantuvo fuera de la guerra".

- Un telegrama, submarinos y revolución -

A principios de 1917, tres acontecimientos motivaron un cambio. El 16 de enero, el entonces secretario de Relaciones Exteriores de Alemania, Arthur Zimmermann, envió un telegrama a su embajador en México para que propusiera una alianza militar al país, que podría recuperar el territorio perdido en una guerra con EEUU y recibiría oro y armas alemanas.

Pero la inteligencia británica interceptó el mensaje y se lo entregó a Washington. Su publicación escandalizó a los estadounidenses.

Por otro lado, el 1 de febrero Alemania reanudó la guerra submarina, hundiendo buques mercantes en aguas internacionales.

Los alemanes consideraban que, si lograban hundir suficientes barcos, podrían provocar escasez y hambruna en Inglaterra e inclinar la guerra a su favor. En los días siguientes, hundieron tres barcos mercantes estadounidenses, lo que aumentó la indignación de EEUU.

Los estadounidenses "no vendrán", dijo confidencialmente a un comité parlamentario alemán el almirante Eduard von Capelle. "Nuestros submarinos los hundirán. Porque EEUU, desde el aspecto militar, no significa nada".

Por último, en medio del caos y la revolución, el zar Nicolás II de Rusia abdicó el 15 de marzo y entregó el poder al Gobierno Provisional.

"Casi todos los estadounidenses odiaban" a Nicolás. "Parecía -al menos hasta que los bolcheviques llegaron al poder, en noviembre de 1917- que la guerra podría dar paso a la democracia", según Neiberg.

- "Seguro para la democracia" -

El ataque de Alemania a los submarinos "es una guerra contra la humanidad", dijo Wilson en un discurso ante el Congreso el 2 de abril, en el que pidió declarar la guerra. "El mundo debe ser un lugar seguro para la democracia", proclamó.

Pero el pequeño y poco equipado Ejército de EEUU no estaba preparado para la contienda y hacía décadas que no había librado combates importantes.

Entrenadores franceses y británicos se apresuraron a adiestrar a las tropas. Hacia el final de la guerra, en noviembre de 1918, se habían movilizado más de cuatro millones de estadounidenses.

El general estadounidense John Pershing aterrizó en Francia en junio de 1917 con 14.000 soldados. Lo siguió un flujo constante de inexpertos pero entusiastas soldados.

La campaña submarina de Alemania fracasó cuando los aliados empezaron a agrupar sus buques en convoyes custodiados por buques de guerra.

"No hay duda de que EEUU hizo una contribución fundamental para la victoria", dijo Keene, "pero la victoria en la Primera Guerra Mundial fue un esfuerzo de la coalición aliada, EEUU no habría ganado sin los franceses y los británicos, ni al contrario".

La paz provocó un nuevo debate: ¿los intereses de EEUU se protegen mejor trabajando con organizaciones internacionales o en solitario? "Ese es un debate que todavía tenemos", señala Neiberg.

AFP

 AFP internacional