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Una mujer desempleada lee anuncios de oferta de trabajo en el centro de Sao Paulo, el 1º de junio de 2017

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El mercado sigue reduciendo sus previsiones de inflación en Brasil, pero también sus expectativas de crecimiento de la mayor economía latinoamericana, que lucha por salir de la recesión.

La inflación de este año debería situarse en 3,64%, según el informe Focus publicado este lunes, en base a la estimación promedio del centenar de analistas y economistas consultados semanalmente por el Banco Central (BCB).

La semana pasada, la proyección del aumento de precios (índice IPCA) era de 3,71% y hace cuatro semanas llegaba a 3,92%.

Para 2018, la proyección es de un aumento de precios de 4,33%, frente a 4,37% una semana antes.

Esas revisiones se producen después de que el instituto oficial de estadísticas IBGE revelara la semana pasada que el aumento de precios acumulado en doce meses se situó en mayo en 3,60%, su menor nivel desde 2007.

La tendencia se ubica ya por debajo del centro de la meta oficial, de 4,50% anual, pero el BCB advirtió que descarta acelerar el ritmo de los recortes de su tasa básica, debido a la crisis política provocada por denuncias de corrupción contra el presidente conservador Michel Temer.

Una crisis que, desde su estallido a mediados de mayo, llevó al mercado a revisar a la baja sus proyecciones de crecimiento del PIB.

Según el último informe Focus, el PIB de este año crecerá 0,40%, frente a proyecciones de 0,41% hace una semana y de 0,50% hace cuatro. La previsión de 2018 también cayó, a 2,20%, frente a 2,30% en el informe anterior y a 2,50% en el de hace cuatro semanas.

La degradación de expectativas contrasta con el anuncio este mes de que la economía brasileña había crecido un 1% en el primer trimestre del año, rompiendo una racha de ocho trimestres de contracción.

La producción industrial solo crecerá 0,60% este año, según el informe Focus, que hace una semana preveía un aumento de 0,94% y hace cuatro anunciaba un aumento de 1,30%.

Brasil sale de un proceso que combinó recesión y altos índices inflacionarios. El IPCA se incrementó un 10,67% en 2015 y un 6,20% en 2016. El PIB se contrajo un 3,8% en 2015 y un 3,6% en 2016.

El reflujo de la inflación permitió al BCB iniciar un ciclo de recortes de su tasa de interés, principal instrumento para controlar la inflación, llevándola de 14,25% en octubre pasado a 10,25%.

Pero el BCB advirtió esta semana que moderará ese proceso, debido a las "incertidumbres" que pesan sobre las reformas promercado a causa de la crisis política.

El mercado mantuvo sin embargo su apuesta, inalterada desde hace diez semanas, de que la Selic caerá a 8,50% este año y de que se mantendrá en el mismo nivel a lo largo de 2018, un año electoral.

AFP

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