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El papa Francisco pronuncia la oración del Ángelus el 24 de enero de 2016

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El papa Francisco visitará el 31 de octubre Suecia, un gesto histórico de reconciliación con los protestantes con ocasión de la conmemoración del 500º aniversario de la Reforma con la que Martín Lutero rompió con la Iglesia Católica.

El papa, que habló del 2016 como el año de la misericordia y el perdón, decidió participar en una ceremonia conjunta en la ciudad de Lund, al sur de Suecia, en la que se conmemora la reforma impulsada por Lutero, fundador de la iglesia protestante.

"Su Santidad tiene el proyecto de participar en una ceremonia conjunta entre la Iglesia católica y la Federación Luterana Mundial, para conmemorar el 500º aniversario de la Reforma que se celebrará en Lund, Suecia", anunció este lunes en un comunicado la Santa Sede.

Con esa reunión se ponen en evidencia "los fuertes avances ecuménicos entre católicos y luteranos y los dones comunes recibidos gracias al diálogo", en especial desde el Concilio Vaticano II (1962-1965), explica en una declaración conjunta el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y la Federación Luterana.

"Pido perdón por las conductas no evangélicas de los católicos hacia cristianos de otras religiones", declaró oficialmente este lunes el papa durante una misa en la basílica romana de San Pablo. "Al mismo tiempo invito a los hermanos y hermanas católicas a perdonar las ofensas sufridas hoy como ayer", agregó. "No podemos dejar que el pasado siga envenenando nuestras relaciones", instó el papa Francisco.

El 31 de octubre de 1517, el monje católico alemán Martín Lutero clavó en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg, al sur de Berlín, las 95 tesis contra el abuso de las indulgencias, en las que se condenaba también la avaricia y el paganismo que reinaba en la Iglesia Católica.

La ruptura generada por Lutero dio lugar en las siguientes décadas a masacres y guerras atroces y desarrolló un odio tenaz entre las dos comunidades cristianas. Sólo el Concilio Vaticano II, en el siglo XX, rompió con ese clima envenenado e instó al respeto mutuo.

"Tengo la firme convicción de que al trabajar por la reconciliación entre luteranos y católicos, trabajamos también por la justicia, la paz y la reconciliación en un mundo desgarrado por los conflictos y la violencia", aseguró el secretario general de la federación luterana, reverendo Martin Junge.

- Otro modo de ver la reforma de Lutero -

El anuncio de la visita del Papa a Suecia, uno de los países más secularizados de Europa y con menos católicos, sorprendió en el Vaticano. Los viajes del papa dentro de Europa han sido escasos, ha visitado sólo Albania y Bosnia, las periferias del viejo continente, concediendo una breve visita a la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo.

El pontífice ha manifestado en repetidas ocasiones su respeto por las iglesias protestantes, pero sin ocultar las profundas diferencias teológicas y sociales de las dos comunidades ante los cambios de la sociedad, ya que los luteranos son en general mucho más liberales y abiertos.

Con cerca de 50 millones de fieles en todo el mundo, los luteranos son una de las principales iglesias protestantes, al lado de los Bautistas Reformados, pentecostales y evangelistas, siendo una de las más antiguas y prestigiosas. "Todos, católicos, ortodoxos y protestantes, formamos un sacerdocio real y una nación santa" lo que significa que "tenemos una misión común que es transmitir la misericordia recibida a los otros, comenzando por los más pobres y abandonados", reconoció el papa Francisco el 16 de enero durante la misa.

"Se trata de un paso significativo en el camino hacia la unidad", explicó por su parte monseñor Brian Farrell, secretario de la Promoción por la Unidad de los Cristianos a la emisora Radio Vaticano. "Es otro modo de ver la reforma de Lutero", dijo el prelado, "porque lo que Lutero quería era corregir los abusos que, -debemos aceptarlo- existían en la Iglesia", explicó.

El pontífice argentino se medirá con una iglesia luterana moderna, profundamente democrática, dirigida desde 2013 por una mujer, Antje Jackelen que ordena mujeres sacerdotes desde 1960 y tiene al menos dos obispos abiertamente homosexuales. La obispa primada de la iglesia luterana sueca, que Francisco llamó "querida hermana" durante un encuentro en mayo del 2015 en el Vaticano, representa a una religión que era de estado hasta el año 2000.

Los luteranos son mayoría en Suecia con cerca 6,5 millones de personas sobre una población de 9,5 millones. Los católicos son cerca de 92.000, según cálculos de la prensa católica. Esta visita va a irritar a los sectores más tradicionalistas católicos, que prefieren fomentar el diálogo con los ortodoxos, más conservadores y cercanos a Roma, en términos de doctrina.

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AFP