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La primera ministra y líder del Partido Nacionalista Escocés (SPN), Nicola Sturgeon, en el primer día de la conferencia anual del partido en Aberdeen, Escocia, el 15 de octubre de 2015

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El Partido Nacional Escocés (SNP), reunido desde este jueves en su congreso en Aberdeen (noreste), ordena sus filas para conseguir una gran victoria en las regionales que le permita dar un empujón a su anhelo de la independencia.

La líder nacionalista escocesa Nicola Sturgeon habló ante sus militantes en este congreso, el primero después de que el partido se convirtiera en el tercero en el parlamento británico y último antes de las elecciones regionales de mayo de 2016, en las que espera revalidar su mayoría absoluta.

Sturgeon, jefa del gobierno regional, advirtió sin embargo de que reclamar un referéndum "sin una prueba de que un número significativo de los que votaron 'no' han cambiado de opinión, sería un error y no lo haremos", dijo a sus militantes. "Pero si tenemos suficientes pruebas de que la gente ha cambiado de opinión y de que la independencia es la opción preferida de una clara mayoría en este país, entonces no descartaremos un nuevo referéndum", añadió.

Sturgeon lanzó además un mensaje a Londres al decir que un "no" a la Unión Europea del resto del país en el referéndum que pretende celebrar el primer ministro británico, David Cameron, podría también precipitar la secesión de Escocia. "Si tratas de arrancar a Escocia de la UE contra nuestra voluntad democrática (...), podrías encontrarte con que el segundo referéndum es inevitable", dijo a Cameron.

Aunque perdió hace un año el referéndum de secesión, con un 45% de los votos, el SNP no ha dejado de crecer. En Aberdeen, la capital petrolera del mar del Norte, en el noreste de Escocia, el partido usará el congreso como trampolín para las elecciones al parlamento escocés.

A nivel nacional, el SNP es ya el tercer partido al haber logrado 56 de los 59 escaños en el parlamento británico que estaban en juego en la región del norte. Además, ha pasado de 25.000 a más de 100.000 militantes, lo que convertirá el congreso de Aberdeen "en el más grande en 81 años de historia del partido", dijo Sturgeon. El congreso abordará también temas medioambientales y de justicia social, bajo el lema "Una Escocia más justa".

El SNP se suele presentar como el freno a las políticas de austeridad de Cameron y quiere ocupar el terreno socialdemócrata en un momento difícil para los laboristas, que perdieron estrepitosamente las elecciones y acaban de ceder su liderazgo a Jeremy Corbyn, del ala más izquierdista, muy popular entre los militantes de base, pero no tanto entre sus compañeros en el parlamento. Sturgeon se dirigió en su discurso también a Corbyn. "El laborismo no es digno de confianza, es inelegible e incapaz de plantar cara a los conservadores", explicó Sturgeon, asegurando que "la única oposición unida" que existe en el parlamento británico es la del SNP.

- Sueños de independencia -

Al congreso asistió Kayley Davidson, de 17 años, profesora de natación, de largo cabello rubio rizado, que se sumó al partido después del referéndum de septiembre de 2014. "Espero que haya un referéndum pronto, antes de ingresar en la universidad en dos años", declaró.

Más moderado, John Reid, un empresario de unos cincuenta años, recientemente afiliado, estimó que "si existe una tendencia mayoritaria, tendremos que celebrar otro referéndum". Sin embargo, añadió, "no lo queremos si divide de nuevo al país, la situación tendrá que cambiar para que se produzca" la nueva consulta.

Un par de sondeos recientes dan una mayoría al independentismo en Escocia, pero muy poco por encima del 50%. En cambio, los sondeos para las regionales pronostican una holgada victoria nacionalista, con el 51% de las intenciones de voto, mientras que los laboristas tienen un 21% y los conservadores un 19%.

"Quiero conseguir que la gente que votó 'no', vote por el SNP", se propuso Sturgeon.

Para el analista Michael Keating, profesor de política escocesa en la Universidad de Aberdeen, antes de un nuevo referéndum, el SNP "tendrá que responder a preguntas difíciles, como la de la moneda y las finanzas públicas de una Escocia independiente, sobre todo cuando el precio del petróleo y las reservas del mar del Norte están cayendo", dijo a la AFP.

AFP