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El líder del Partido Democrático de los Pueblos, prokurdo, Selahattin Demirtas, realiza un discurso durante la campaña electoral el 21 de octubre de 2015 en Estambul

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Hostigado por los yihadistas y el gobierno, el Partido Democrático de los Pueblos (HDP), prokurdo, se ha visto obligado a una campaña discreta para las elecciones legislativas anticipadas de Turquía que se celebran el domingo.

Hace cinco meses, el carismático líder del HDP, Selahattin Demirtas, un abogado de 42 años, hacía discursos ante decenas de miles de personas entusiastas. Esta vez, en un contexto difícil para el partido debido al fin de la tregua entre el ejército y los rebeldes del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), Demirtas se limita a un servicio mínimo.

El domingo pasado, por ejemplo, el "menú" de campaña de Demirtas se limitó a un té matinal con albañiles en una obra, un almuerzo con estudiantes y a la hora de la merienda un discurso en una sala de conferencias ante un centenar de sus partidarios en Estambul. "Es un período muy difícil para nuestro partido, debemos enfrentar al gobierno y a Daesh (acrónimo en árabe de Estado Islámico)", explica Emin Ergin, un militante de 67 años. "Soy kurdo y conocí las dictaduras, pero por primera vez en mi vida, no estoy tranquilo cuando voy a un acto" de campaña, confiesa Ergin.

El doble atentado suicida de Ankara contra una manifestación prokurda el 10 de octubre, que dejó un balance de 102 muertos, sacudió la campaña del HDP, que ya había sufrido un primer ataque en Diyarbakir el pasado 5 de junio. Tras el atentado, el partido anuló todos los actos de masas y optó por "encuentros" en lugares cerrados, bajo estrictas medidas de seguridad, que incluyen perros sabuesos para detectar bombas.

Después del atentado yihadista, Demirtas, un hombre más bien moderado, acusó al gobierno islamoconservador de haber deliberadamente descuidado la seguridad del acto de Ankara y al presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, de dirigir un "estado asesino en serie". El gobierno y el HDP están enfrentados desde las elecciones legislativas del último 7 de junio, cuando el partido de Demirtas obtuvo 13% de los votos, 80 diputados y dejó al Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Erdogan sin la mayoría absoluta que tenía en el parlamento desde hacía 13 años.

Por su parte, Erdogan y el primer ministro saliente, Ahmet Davutoglu, acusan al HDP de ser "cómplice" de "los de la montaña", refiriéndose al estado mayor militar del PKK. Después del atentado de Suruç (en el sur) el pasado mes de julio, atribuido a los yihadistas, en el que murieron 34 jóvenes militantes de la causa kurda, el PKK reanudó sus ataques mortíferos contra el ejército y la policía de Turquía, símbolos de un Estado que, según él, descuida la seguridad de la población kurda.

Aunque Demirtas dice reiteradamente que el HDP no es la "vitrina política" del PKK, su posición se vio debilitada por el reinicio de los combates entre el ejército y la guerrilla kurda. Los rebeldes lo dejaron incluso en una posición incómoda al decretar una tregua hasta el 1 de noviembre, fecha de las elecciones legislativas, para no "obstaculizar" su campaña.

Desde 1984, cuando comenzó la rebelión kurda, el conflicto causó la muerte de 40.000 personas. "Traidores a la patria, enemigos de la nación. Observará que nunca hablan de nosotros como de adversarios políticos", dice Demirtas refiriéndose al gobierno. "Han empujado a Turquía al borde de la guerra civil", agrega.

"Los ensucian porque están celosos", considera Kenan Oztürk, 24 años, que apoya al HDP. "El árbol que da frutos siempre termina siendo apedreado", dice. "Los otros políticos siguen en el pasado. Selahattin Demirtas, está cerca de nosotros", dice por su lado Rabia Aktürk, una joven militante de 22 años.

A pesar de vivir un momento difícil, el HDP espera confirmar el resultado de junio e incluso mejorarlo. Las encuestas de opinión señalan una intención de voto que oscila entre 12% y 14%. Bajo la dirección de Demirtas, el partido amplió su base más allá de la defensa de la autonomía kurda y se transformó en una formación de izquierda moderna que defiende a "todas las minorías" y se planta como la "única verdadera alternativa" al AKP.

"Vamos a franquear una nueva etapa", dice Demirtas, que el domingo aspira a superar la barra de los 100 diputados.

AFP