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Geert Wilders reparte folletos contra la acogida de refugiados por Holanda, el pasado 7 de noviembre en una calle de Rotterdam

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El diputado islamófobo holandés Geert Wilders, en cabeza de los sondeos electorales, asegura en una entrevista a la AFP que quiere cerrar las fronteras de su país para evitar una "invasión islámica" de miles de refugiados.

Su Partido por la Libertad (PVV) es más popular que nunca gracias a la crisis migratoria que vive Europa, la más grave desde la Segunda Guerra Mundial. Wilders aspira a ganar las elecciones de 2017 e incluso al puesto de primer ministro.

"La única manera de gestionar la crisis de los refugiados es recuperar nuestra soberanía nacional y cerrar nuestras fronteras", asegura en una sala de reuniones del Parlamento holandés.

"No pido nada descabellado, pido que nuestro Gobierno cierre sus puertas, igual que Hungría, que cerremos nuestras fronteras a los que consideramos migrantes económicos, y no a los refugiados", explica.

El discurso de Wilders ha encontrado eco entre los obreros y la clase media holandesa, que temen la llegada de miles de demandantes de asilo de Siria, Afganistán o Irak. La semana pasada, Holanda acogió a 1.800 refugiados tras haber recibido a 1.700 y 1.600 en las semanas anteriores, según datos del Gobierno.

La cuestión de los refugiados divide a este país orgulloso hasta ahora de su tolerancia multicultural, y las últimas semanas han estada marcadas por insultos, amenazas e incluso un ataque a un centro de acogida. Las tensiones han llevado al rey Guillermo Alejandro y a los líderes de los partidos holandeses, incluido Wilders, a hacer un llamamiento a la calma.

"La gente está enfadada, tiene miedo, quiere una política distinta, y la élite en el poder no les escucha", asegura Wilders, "por eso los partidos como el mío son cada vez más populares".

El diputado de 52 años, líder del PVV (que creó en 2006) y que se distingue por su pelo rubio platino peinado hacia atrás, es el heredero político de Pim Fortuyn, asesinado en 2002.

- Juicio por incitación al odio -

Según los últimos sondeos, el PVV ganaría 38 de los 150 escaños si las elecciones se celebraran hoy, un récord para su partido. En 2010, la formación obtuvo su mejor resultado, con 24 diputados, pero dos años más tarde sólo logró 15.

En parte, porque se le considera responsable de la caída del gobierno liberal minoritario de Mark Rutte, en el que participaba. Si gana las elecciones, Wilders ha prometido "lanzar el proceso para salir de la UE".

Sin embargo, no todo sonríe al político, que en 2016 será juzgado por incitación al odio y a la discriminación por haber perdido a sus seguidores en un mitin de 2014 si querían "más o menos marroquíes" en sus ciudades y en toda Holanda.

"¡Menos, menos, menos!", gritaron los partidarios. Wilders respondió: "Nos ocuparemos de ello". Sus palabras provocaron más de 6.000 denuncias.

El diputado es el político más protegido del país desde que en 2004 fuera asesinado Theo van Gogh, un polémico cineasta muy virulento contra el islam.

El líder del PVV asegura estar contra cualquier tipo de violencia, incluso contra los musulmanes, a pesar que de sus comentarios sobre el Corán o el islam son considerados insultantes.

"Si alguien amenaza con utilizar la violencia contra alguien, sea quien sea, una persona o una institución, tiene que ser llevado ante un tribunal y encarcelado", asegura

"Nadie en este Parlamento ni quizás en todo el país sabe mejor que yo lo que significa estar amenazado con violencia", afirma Wilders poco antes de terminar la entrevista y salir acompañado de un grupo de guardaespaldas.

AFP