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El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy (c), se asoma al balcón de la sede nacional, en Madrid, falnqueado por su esposa, Elvira Fernández (i), y la secretaria general de la formación, María Dolores de Cospedal, el 26 de junio de 2016

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El Partido Popular, del presidente del Gobierno español saliente, Mariano Rajoy, salió reforzado de las legislativas del domingo, según los datos casi definitivos, pese a no obtener mayoría absoluta para gobernar en solitario, un resultado muy similiar al de diciembre.

Convocados a las urnas por segunda vez en seis meses, los españoles estaban llamados a romper el bloqueo político que mantiene a la cuarta economía de la eurozona con un Gobierno interino desde diciembre.

Sin embargo, los resultados con el 99,99% escrutado volvían a pintar un paisaje político con gran fragmentación entre cuatro formaciones.

El PP se erigía como el más beneficiado: pese a haber renunciado a formar Gobierno tras las elecciones de diciembre por falta de apoyos, Rajoy logró que su partido pasase de 123 a 137 escaños en una cámara de 350 diputados.

En las primeras elecciones en Europa tras la victoria del 'brexit', había cerrado su campaña presentándose como garante de "estabilidad" ante los desafíos que planteará la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

"Reclamamos el derecho a gobernar precisamente porque hemos ganado las elecciones", lanzó Rajoy desde la sede de su partido en Madrid, donde una multitud ondeaba las banderas azules de su formación al grito de "¡Campeones, campeones!".

Pese a los innumerables casos que corrupción que pesan sobre su partido, Rajoy, de 61 años, logró volver a quedar primero defendiendo su balance económico.

Tras seis años de crisis, la economía creció un 1,4% en 2014 y un 3,2% en 2015 y el desempleo bajó seis puntos, aunque siga siendo extremadamente alto (21%).

"Voto por Rajoy porque prefiero lo malo conocido a lo malo por conocer", decía a la AFP Luis Fernández, un mediador social de 37 años, al acudir a las urnas en el popular barrio madrileño de Lavapiés.

El PP se queda no obstante lejos de la mayoría absoluta que le permitiría gobernar solo y necesitará buscar aliados.

- Decepción en Podemos -

Buscará sin duda el apoyo del PSOE, que obtenía 85 escaños, frente a 90 en diciembre, su peor resultado desde el retorno de la democracia a España en 1978.

Su líder, Pedro Sánchez, de 44 años, ha asegurando una y otra vez durante la campaña que no votaría por un Gobierno del PP, la situación política podría llevarlo a permitir con su abstención un Ejecutivo de la formación de Rajoy en minoría.

"A pesar de los augurios que insistentemente anunciaban (...) la pérdida de nuestra relevancia para la vida colectiva de nuestro país, el Partido Socialista ha vuelto a reafirmar su condición de partido hegemónico", afirmó.

Pese a la pérdida de escaños, Sánchez logró evitar la gran amenaza que pendía sobre su cabeza: que la coalición radical Unidos Podemos le arrebatase el liderazgo de la izquierda española.

Encabezada por el politólogo Pablo Iglesias, de 37 años, esta coalición formada por el partido antiausteridad Podemos, los ecocomunistas de Izquierda Unida y varias pequeñas formaciones autonómicas, sumó 71 diputados como en diciembre.

Tras años de drásticos recortes en políticas sociales que dispararon la desigualdad, muchos españoles confiaban en que ganasen poder para poner en cuestión, aliado a otras izquierdas europeas, la austeridad imperante en la UE.

Sin embargo, sus aspiraciones se vieron frustadas: juntos perdieron más de un millón de votos respecto a diciembre y "el cambio" que prometían tendrá de esperar.

"No estamos satisfechos con los resultados, teníamos otras expectativas", reconoció Iglesias, en una rueda de prensa en un teatro madrileño, donde la coalición izquierdista habían organizado una noche electoral prevista para festejar y que en lugar de gritos de júbilo vio caras largas.

"Es el momento de reflexionar", admitió.

- 'Negociar y pactar' -

El principal perdedor fue el liberal Ciudadanos, la otra formación emergente que junto a Podemos irrumpió en el Parlamento español en diciembre: pasó de 40 a 32 escaños.

Este resultado vaticina, por lo tanto, una nueva y complicada negociación a partir del lunes.

"Espero que lo hagan mejor y que sean capaces de dejarse de egoísmo y formar un Gobierno", había dicho a la AFP Justina Zamora, jubilada de 65 años, tras votar a los socialistas en L'Hospitalet de Llobregat, cerca de Barcelona.

Espero que "estén obligados a negociar y pactar", deseaba también Cristina Jiménez, profesora de 38 años, pese a que el fragmentado Parlamento elegido en diciembre no logró investir a un Gobierno, provocando estas nuevas elecciones.

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AFP