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El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, dialoga antes de una reunión en Bruselas el 20 de marzo de 2017

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"Racistas", "sexistas", "desafortunadas": los países del sur de Europa recrudecieron este miércoles sus ataques contra el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, quien descartó "dimitir" por unas declaraciones que dejaban entrever que se gastaron el dinero "en licor y mujeres".

"No tengo la intención de dimitir", "lamento si alguien se sintió ofendido por las declaraciones", explicó a la AFP Dijsselbloem, quien responsabilizó de este "malentendido" a su manera "directa" de hablar, herencia de la "estricta cultura calvinista holandesa".

La polémica llega después de que el también ministro holandés de Finanzas en funciones se viera cuestionado esta semana sobre su continuidad al frente del Eurogrupo por la dura derrota de su partido, el laborista, en las pasadas elecciones legislativas en Holanda.

En una larga entrevista publicada el lunes por el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, Dijsselbloem había asegurado que "en la crisis del euro, los países del norte de la zona euro se mostraron solidarios con los países en crisis".

"Para mí, socialdemócrata, pienso que la solidaridad es muy importante. Pero quien la reclama también tiene deberes. Yo no puedo gastar todo mi dinero en 'schnaps' [un tipo de alcohol] y mujeres y a continuación pedir su ayuda", agregó.

Esta metáfora no sentó demasiado bien en los países del sur de Europa, más castigados por las consecuencias del 'crash' financiero de 2008 y que se vieron obligados a adoptar duras medidas de austeridad.

Su antecesor en el cargo hasta 2013, el actual presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, intentó durante la tarde quitarle hierro a estos comentarios, asegurando que "no reflejaban la manera de pensar" de Dijsselbloem.

Según Dijsselbloem, sus declaraciones se dirigían a todos los países del euro y no únicamente a los del sur. "Pienso que debemos ser claros, todos debemos hacer lo mejor y respetar las reglas por el futuro de la unión monetaria y del Eurogrupo", resumió.

- Alemania apoya a Dijsselbloem -

En un momento en que la economía de la zona euro empieza a recuperarse moderadamente, Atenas criticó que estas observaciones "sexistas" de Dijsselbloem "adoptan los estereotipos que aumentan la brecha entre (los países europeos) del norte y del sur", según su portavoz, Dimitris Tzanakopoulos.

"Europa sólo será creíble como proyecto común el día en que el señor Dijsselbloem no sea presidente del Eurogrupo", apuntó por su parte el primer ministro portugués, António Costa, quien calificó sus palabras de "racistas".

El ex primer ministro italiano, Matteo Renzi, también reclamó su dimisión.

Incluso, el presidente de la Eurocámara, el italiano Antonio Tajani, denunció las "racistas y sexistas" palabras del presidente del Eurogrupo. "Es inaceptable, sobre todo cuando tenemos un papel importante que desempeñar", aseguró en unas declaraciones a la AFP.

España no fue tan lejos. El ministro de Economía español, Luis de Guindos, quien intentó disputarle sin éxito en 2015 la presidencia, lamentó este miércoles en los pasillos del Congreso español de los Diputados que no se haya disculpado por estas "desafortunadas" declaraciones.

Aunque por el momento no ha confirmado su eventual candidatura, De Guindos vuelve a estar en las quinielas de la posible sucesión de un debilitado Dijsselbloem al frente de los ministros de Finanzas del euro, cuyo mandato termina en enero de 2018.

Sin embargo, el holandés parece mantener todavía el apoyo de la primera economía de la zona euro, Alemania. La portavoz de Wolfgang Schäuble, el ministro de Finanzas alemán, alabó su trabajo y mostró su deseo de que siga "durante las próximas reuniones, mientras su Gobierno esté en el cargo".

Hasta el momento, los dos únicos presidentes del Eurogrupo han sido a su vez ministros de Finanzas de sus países, si bien no existe ninguna regla precisa sobre si Dijsselbloem debería abandonar su puesto si no continúa como ministro.

Esta polémica podría mermar sus posibilidades para continuar liderando el Eurogrupo hasta completar su mandato, pese a no ser ministro de Finanzas.

Tras una reunión de este grupo en Bruselas el lunes, Dijsselbloem había dejado su futuro en manos de sus homólogos, entre ellos los del sur de Europa.

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AFP