El primer ministro saliente de Afganistán, Abdulá Abdulá, desestimó el martes una nueva propuesta de paz con los talibanes lanzada por su rival electoral, el presidente Ashraf Ghani, por considerarla una "lista de deseos" poco realista.

En septiembre el presidente de Estados Unidos Donald Trump concluyó a las conversaciones de un año con los talibanes, dejando a los afganos preguntándose qué viene después en el agotador conflicto.

El mes pasado, el equipo de Ghani publicó una propuesta de siete puntos destinada a aprovechar esas conversaciones y poner fin a la guerra de Afganistán con los talibanes, que había durado 18 años.

Si bien algunos observadores han elogiado aspectos de la propuesta detallada por su alcance, también cuestionan la viabilidad de ciertos elementos, incluido un llamado a un alto el fuego talibán durante un mes, antes de que se reanuden las conversaciones.

"Para ser honesto, nadie ha tomado ese llamado +Plan de siete puntos+ como un plan. Es más bien un deseo", dijo Abdulá en una entrevista con la AFP. "Nadie se lo está tomando en serio, ni el pueblo de Afganistán, ni nadie."

Las negociaciones entre Estados Unidos y los talibanes se centraron en que el Pentágono retirara tropas a cambio de garantías de seguridad de los talibanes.

Abdulá dijo que es imperativo que cualquier futura conversación incluya a negociadores del gobierno afgano, ya sea él o Ghani. Todo equipo de negociación "debe ser inclusivo. El gobierno tiene que ser parte de eso", dijo Abdulá, de 59 años, en sus oficinas aledañas al palacio presidencial en el centro de Kabul.

Abdulá está atrapado en una carrera electoral con Ghani. Los dos rivales se enfrentaron en una votación de primera vuelta el 28 de septiembre y los funcionarios electorales han retrasado repetidamente el anuncio de los resultados, citando varios problemas técnicos.

En 2014, Ghani y Abdulá lucharon en una reñida carrera que desencadenó acusaciones generalizadas de fraude y vio cómo Estados Unidos intervino para negociar un incómodo acuerdo de reparto del poder entre los rivales bajo un gobierno de unidad.

La posición de Abdulá, no mencionada en la constitución, fue creada para poner fin a las disputas en curso que amenazaban con el colapso político.

- Repetición de 2014 -

Hay indicios que las elecciones de este año podrían ser como en 2014, y tanto los equipos de Ghani como los de Abdulá alegan fraude.

Pero Abdulá, que anteriormente había dicho que creía haber obtenido la mayoría de los votos, dijo que respetaría "absolutamente" el resultado si el proceso es justo y transparente.

El lunes, su equipo dijo que seguía habiendo problemas con unos 300.000 de los 1,8 millones de votos que la comisión electoral independiente (CEI) ha dado por válidos.

La CEI no comunicó al público lo que está sucediendo en el proceso de conteo, dijo Abdulá, y "no lo han explicado de manera transparente a nuestros representantes. Se necesita más transparencia."

La votación de este año se supone que es la más limpia en la aún joven democracia de Afganistán, con una firma alemana suministrando máquinas biométricas destinadas a impedir que la gente vote más de una vez.

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