Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, habla durante una rueda de prensa tras su reunión con el presidente, Recep Tayyip Erdogan, en Ankara el 24 de noviembre de 2015

(afp_tickers)

El primer ministro conservador turco, Ahmet Davutoglu, presentó este martes a su nuevo gobierno en el cual el yerno del presidente Recep Tayyip Erdogan ocupará la cartera de Energía.

El nombramiento de Berat Albayrak al frente del estratégico ministerio de Energía es uno de los más relevantes de este nuevo gobierno, en el cual figuran numerosos dirigentes del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), la formación islamoconservadora de Erdogan.

En cambio, destaca la ausencia de Ali Babacan, ex viceprimer ministro y ministro de Economía, reemplazado por el exministro de Finanzas Mehmet Simsek, que al igual que su predecesor goza de la confianza del mundo financiero y empresarial.

El AKP, en el poder desde hace doce años, ganó las elecciones legislativas anticipadas del 1 de noviembre pasado, en las cuales recuperó la mayoría absoluta que había perdido cinco meses antes.

Entre los ministros más importantes figuran Efkan Ala, al frente del ministerio de Interior, y Binali Yildirim de Transportes.

La cartera de Relaciones Exteriores, de vital importancia por las múltiples crisis regionales que enfrenta Turquía, vuelve a manos de Mevlut Cavusoglu, que había ocupado el cargo hasta agosto pasado.

Davutoglu presentó este martes a la prensa su nuevo gobierno, diciendo que en los próximos cuatro años se llevarán a cabo "reformas estructurales".

El nuevo gobierno se enfrenta a varios desafíos económicos y de seguridad. Por un lado, tendrá que reactivar una economía agotada y, por el otro, buscar una solución al conflicto kurdo en el sudeste del país, hacer frente a la amenaza del grupo Estado Islámico (EI) y al caos de la guerra en Siria.

Verdadero hombre fuerte del país, Erdogan anunció su intención de reformar la actual constitución con la ambición de transferir al jefe de estado lo esencial del poder ejecutivo, actualmente en manos del primer ministro.

La oposición se opone categóricamente a ese proyecto que ilustra, según ella, la deriva autoritaria de Erdogan.

AFP