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Los equipos de rescate buscan a posibles víctimas sepultadas bajo los escombros en Pedernales, Ecuador, el 19 de abril de 2016

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El pujante sector turístico ecuatoriano, llamado a atraer cada vez más divisas para contrarrestar la debacle del precio del petróleo, teme severas secuelas económicas tras el devastador seísmo que destrozó decenas de hoteles en la costa.

"Es muy grave, una de las principales actividades de la costa es el turismo nacional e internacional y, en el estado Manabí (oeste, epicentro) y Esmeraldas (noroeste, también afectado), es donde hay la mayor concentración de hoteles. Hay más de 40 destruidos, pero muchos más han quedado mal estructuralmente", explica a la AFP José Ochoa, presidente de la Federación Hotelera de Ecuador. "Nos preocupa lo que vendrá después, cómo reconstruir y qué hacer para que la gente pueda conservar sus trabajos y esto no se convierta en una crisis social", añade.

Días antes de que el potente terremoto de 7,8 grados convirtiera las idílicas playas del Pacífico ecuatoriano en una postal apocalíptica, el presidente Rafael Correa presentó en Estados Unidos 'The royal tour', que promociona el pequeño y diverso país andino como un destino único en el mundo. Una actividad que se sumó a la millonaria campaña publicitaria 'All you need is Ecuador' -con una versión del célebre tema de los Beatles-, transmitida en febrero durante la Super Bowl, la final del Campeonato de Fútbol Americano, uno de los eventos con más audiencia del planeta.

El miércoles, tras contemplar con sus ojos el rastro de muerte y destrucción en los concurridos balnearios del estado Manabí (oeste), el mandatario socialista lanzó un llamamiento a la comunidad turística internacional. "Que sigan viniendo a visitar Ecuador, hoy más que nunca. El turismo no se puede ver afectado. Tenemos un impacto muy focalizado, pero el resto de playas de Santa Elena, Guayas, el Oro (oeste) están igual de bellas que siempre. Quito, Cuenca, nuestra Amazonía, Galápagos (el icono turístico del país), nuestros parques nacionales, nuestras bellezas naturales...", dijo.

- Un sector estratégico -

Golpeado por los 7.000 millones de dólares que deja de ingresar por la abrupta caída del crudo, por los millonarios vencimientos de deuda previstos para este año y con una creciente dependencia de los préstamos de China, el dolarizado Ecuador viene desde hace años potenciando el turismo para captar divisas, a pesar de que la devaluación de las monedas de la región volvió mucho más barato visitar Colombia o Perú.

La intención del Gobierno es que este sector, cuyo crecimiento es exponencial aunque ahora se está ralentizando a nivel interno por la delicada situación económica, se convierta en la primera actividad económica no petrolera del país en el 2018.

Según los últimos datos oficiales, en 2014 llegaron al país 1,5 millones de turistas, procedentes sobre todo de Colombia, Estados Unidos y Perú, un 4,3% más que el año anterior. Desde 2007 hasta ahora, los ingresos generados pasaron de 492 a 1600 millones de dólares y la cifra de ocupación pasó de 285.000 a 415.000 empleados.

"Una de las alternativa al petróleo es el turismo. Por eso esperamos que el Gobierno nos ayude con préstamos blandos, con financiamiento para que exista una verdadera reactivación del sector", aseguró el presidente de la federación hotelera.

En la zona del desastre, el paisaje es desolador, con malecones enteros arrollados por la furia del seísmo. Jorge Revelli es de los pocos propietarios afortunados. Su hotel Cocosolo es de los pocos que siguen en pie, a pocos kilómetros de Pedernales, una tranquila localidad turística con playas en el Pacífico convertida en la zona cero de la tragedia, con una destrucción del 70%. "Esto va a ser nefasto para el turismo. Aquí cayó toda la industria hotelera, desapareció. Volver a levantar todo eso va a demandar mucho, y además de dónde van a sacar plata. Los créditos no hay, los bancos no dan plata, estamos en una situación de crisis", lamenta. "No sé cómo va a reaccionar la industria, a menos que el Gobierno inyecte dinero. Además de la inversión, se necesitará hasta dos años para la reconstrucción y que la gente no tenga miedo a venir aquí", agrega.

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AFP