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Un cartel de propaganda fotografiado el 19 de noviembre de 2017 a las afueras de la ciudad norcoreana de Chongjin

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Más del 90% de las reservas mundiales de armas atómicas están en manos de Rusia y Estados Unidos, que forman junto a otros siete países, entre ellos Corea del Norte, el cerrado club de potencias nucleares.

El dirigente norcoreano, Kim Jong-Un, declaró el miércoles que su país se había convertido en un Estado nuclear de pleno derecho tras haber probado con éxito un nuevo tipo de misil capaz de golpear cualquier lugar de Estados Unidos.

De las 15.000 ojivas nucleares registradas en el mundo, unas 4.000 están actualmente desplegadas y listas para ser empleadas, según las estimaciones de la Federación de Científicos Estadounidenses (FAS).

Hasta ahora, únicamente Estados Unidos ha recurrido al arma nuclear, los 6 y 9 de agosto de 1945, contra las ciudades japonesas de Hiroshima (140.000 muertos) y Nagasaki (70.000 muertos). Estos dos bombardeos precipitaron la capitulación de Japón y el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Firmado en 1968 y vigente desde 1970, el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) obliga a los cinco países que oficialmente disponen de la bomba atómica (Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido y China) a no transferir tecnología militar nuclear a otros países. El TNP prohíbe, además, obtener o fabricar el arma atómica a los países que no la poseen.

Algunos países renunciaron desde entonces a su programa nuclear militar, como Suecia (1968), Suiza (1969), Sudáfrica (1991) y las exrepúblicas de la Unión Soviética.

Pese al TNP, cuatro Estados se dotaron de la bomba nuclear: Pakistán, India e Israel (que nunca lo ha confirmado ni desmentido) -ninguno de ellos firmante del tratado- y más recientemente Corea del Norte, que se retiró del acuerdo en 2003.

Entre los científicos acusados de haber participado en la proliferación atómica figura el paquistaní Abdul Qadeer Khan, considerado un héroe en su país por haber suministrado al mundo musulmán su primera bomba nuclear.

En 2004, confesó haber vendido secretos nucleares a Irán, Libia y Corea del Norte. Se retractó en 2009, tras haber pasado varios años en arresto domiciliario.

Irán constituye un caso particular. Sospechoso, según la comunidad internacional, de buscar desarrollar el arma atómica en los años 2000, Teherán alcanzó en julio de 2015 un acuerdo con las grandes potencias que garantiza el carácter civil de su programa nuclear, a cambio de un levantamiento progresivo de las sanciones internacionales.

Pero el presidente estadounidense, Donald Trump, amenaza ahora con retirar a su país del acuerdo.

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AFP