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Una mujer espera junto al cartel del Salón del Automóvil en Pekín el 25 de abril de 2016

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El salón del automóvil de Pekín, escaparate del mayor mercado mundial del sector, abrió sus puertas este lunes, en un contexto de fuerte competencia entre los fabricantes locales y extranjeros.

Desde la mañana, miles de profesionales y periodistas afluyeron al gran centro de exposiciones situado cerca del aeropuerto internacional, en el noreste de la capital china, donde los fabricantes exponían sus modelos en ocho inmensos pabellones y diez naves más pequeñas.

Los fabricantes de coches, camiones y equipamientos exponían sus productos con ayuda de pantallas gigantes y sonorizaciones.

El mercado chino, que partió casi de cero hace una generación, logró convertirse en la principal plaza mundial. El año pasado se vendieron 24,6 millones de vehículos nuevos, casi el doble que en la Unión Europea.

Pero, después de años de crecimiento desenfrenado, el mercado parece entrar ahora en una fase de maduración, con un crecimiento del 4,7% en 2015, en sintonía con una economía china claramente ralentizada.

"Hay una desaceleración. El mercado se está comportando cada vez más como un mercado maduro, y no emergente. Hay que ajustarse", comentó a la prensa el presidente de Ford China, John Lawler.

Pese a todo, expertos y fabricantes se muestran optimistas, dado el margen que deja vislumbrar la tasa de equipamiento, de algo más de 100 vehículos por cada 1.000 habitantes, ocho veces más bajo que en Estados Unidos y seis veces que en la UE.

"Esto significa que existen todavía muchos compradores potenciales", destacó Dieter Zetsche, jefe del fabricante alemán Mercedes-Benz.

En este sentido, Hiroji Onishi, presidente de operaciones en China de Toyota destacó la baja tasa de penetración.

"El mercado sigue estando en un proceso de 'motorización'", afirmó.

- Márgenes de beneficios -

Las marcas chinas, poco conocidas en el extranjero (Changan, Great Wall, BAIC...) destacan en los modelos 4x4 urbanos (SUV, vehículos utilitarios deportivos), muy apreciados por los consumidores y para los que las ventas se dispararon más del 50% en el primer trimestre. Con estos modelos, dichos fabricantes han empezado a comerle terreno a los extranjeros.

El desafío de los grupos foráneos, ahora que se avecina una "guerra de precios", según el jefe de PSA Carlos Tavares, está en proteger sus márgenes de beneficios, históricamente altos.

Para adaptarse a los gustos del público, las empresas formadas por grupos extranjeros y locales desarrollan versiones específicas. Citroën presentará este lunes un lujoso C6 de casi cinco metros de largo, que estará reservado al mercado chino.

"El mercado se ha vuelvo muy competitivo y esto lógicamente implica una presión para los precios. Sería ingenuo no prepararse", explicó a la AFP Hakan Samuelsson, presidente de la marca sueca Volvo.

La marca expone también un coche eléctrico derivado de su berlina mediana C-Elysée, que refleja la insistencia de las autoridades por promover los vehículos limpios. Este nicho representa apenas un 1% del mercado, pero se cuadruplicó el año pasado.

Muchas marcas, desde Mercedes a Ford, pasando por la emblemática Tesla, tienen previsto presentar modelos eléctricos e híbridos en la cita.

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AFP