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El candidato ultraderechista a las presidenciales holandesas Geert Wilders (c), del Partido por la Libertad, se dirige a los periodistas en la ciudad de Spijkenisse, el 18 de febrero de 2017

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El diputado holandés antiislam Geert Wilders, del Partido por la Libertad (PVV, extrema derecha) suspendió este jueves todas sus actividades públicas, a tres semanas de las elecciones, tras la detención de un policía que filtraba informaciones sobre sus movimientos a una banda marroquí.

"Noticias muy preocupantes. El PVV suspende todas sus actividades públicas hasta que se conozcan todos los hechos de la investigación en curso", dijo Wilders en un tuit.

El policía, cuya identidad no fue revelada, fue detenido el miércoles acusado de "violación de secretos oficiales", informaron las autoridades. El agente fue puesto en libertad condicional este jueves a la espera del juicio, explicó la agencia de prensa ANP.

Según los medios de comunicación, el policía transmitió informaciones sobre los desplazamientos de Wilders a un "grupo criminal marroquí".

El agente en cuestión formaba parte de un equipo encargado de inspeccionar los espacios públicos antes de la aparición de políticos o miembros de la familia real.

El primer ministro holandés, el liberal Mark Rutte, se entrevistó con el diputado para examinar las medidas de su seguridad de su entorno.

El jefe de la policía, Erik Akkerboom, afirmó a la radio BNR que la seguridad de Geert Wilders "nunca peligró".

El diario Algemeen Dagblad, que cita fuentes cercanas a la investigación, asegura que el agente detenido ya era sospechoso de haber divulgado información confidencial en el pasado.

Geert Wilders, de 53 años, es conocido por sus violentas diatribas antiislam. Según los últimos sondeos antes de las elecciones legislativas del 15 de marzo, su partido está igualado con el Partido Liberal (VVD), de Rutte.

Al lanzar su campaña oficial el sábado cerca de Róterdam, Wilders calificó a ciertos marroquíes de "chusma".

Wilders prometió que si llega a ser primer ministro prohibirá la venta de libros del Corán, cerrará mezquitas y escuelas coránicas, restablecerá controles fronterizos y prohibirá la entrada a inmigrantes provenientes de países musulmanes.

Aunque el país de 17 millones de habitantes es conocido por su tolerancia, la vida política en Holanda se ha ido polarizando con los años, donde sehan vivido dramáticos actos de violencia.

El exlíder de extrema derecha Pim Fortuyn fue asesinado en plena calle en 2002, justo antes de las elecciones legislativas. Dos años más tarde, el controvertido cineasta Theo van Gogh murió a manos de un extremista islamista.

AFP