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Un grupo de palestinos revisa los restos de la casa de un hombre que perpetró un atentado el año pasado, después de que fuera demolida por las autoridades israelíes el 2 de diciembre de 2015 en el campo de refugiados de Chouafatl, en Jerusalén Este

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Israel derribó este miércoles la casa de un palestino autor de un atentado en el campo de refugiados de Chouafatl, en Jerusalén Este, provocando enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y los habitantes, según testigos.

La Media Luna Roja informó de varios heridos, sin aportar más datos.

Las autoridades israelíes han bloqueado el sector y desplegado cientos de soldados y policías para llevar a cabo la operación, advirtiendo de probables enfrentamientos en un campo de refugiados acostumbrado a los choques con las fuerzas israelíes, constató un fotógrafo de la AFP.

La resistencia de los habitantes no impidió a las fuerzas israelíes destruir la casa. La policía publicó una foto aérea de una nube de humo sobrepasando un inmueble.

La casa objeto de la demolición era la de Ibrahim al Akari, que perpetró un atentado con su vehículo el 5 de noviembre de 2014, causando dos muertos, informó el portavoz de la policía, Louba Samri.

Dos israelíes, entre ellos un guardia fronterizo, murieron y varios resultaron heridos cuando Ibrahim al Akari, de 38 años, estrelló su furgoneta contra un grupo de policías, antes de atropellar a peatones en una calle que separa Jerusalén Oeste de Jerusalén Este.

La policía mató al atacante después de que éste saliera de su vehículo para agredir a los transeúntes con una barra de hierro.

Frente a la actual ola de violencia, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, decidió acelerar las demoliciones de las casas de autores de atentados. Los detractores denuncian esta medida como un aumento del castigo colectivo, que afecta a las familias sin hogar.

Por su parte, el gobierno israelí defiende el efecto disuasivo de estas demoliciones sobre aquellos que se ven tentados de pasar a la acción.

AFP