AFP internacional

Un partidario del candidato de ¡En Marcha! para la presidencia francesa, Emmanuel Macron, en un acto en Lyon el 29 de abril de 2017

(afp_tickers)

Con una bandera europea en una mano y una francesa en la otra, Michelle Grieb se prepara para manifestarse a favor de Emmanuel Macron. Esta jubilada de 75 años está convencida de que el joven europeísta derrotará a Marine Le Pen el 7 de mayo en las presidenciales en Francia.

"Nunca antes un político me había entusiasmado tanto", explicó esta mujer de cabello blanco en medio de una marea de simpatizantes que el sábado desfilaron en un ambiente festivo en la ciudad de Lyon, en el sureste de Francia.

Entre ellos había exmilitantes socialistas, antiguos miembros del partido de derecha Los Republicanos e incluso algunos jóvenes que empiezan a interesarse por la política.

Es el caso de Gautier Boband, un estudiante de 17 años que se unió al movimiento ¡En Marcha! en mayo de 2016, apenas un mes después de su creación, fascinado por este hombre de 39 años que "va más allá de la división ideológica entre izquierda y derecha".

Después de escuchar las consignas de los organizadores, el grupo inició la marcha, repartiendo folletos y globos a las orillas del río Saona, en medio de familias que disfrutaban de un sol casi veraniego y niños que paseaban en bicicleta.

Su objetivo: convencer a los electores aún indecisos de ir a votar en la segunda vuelta de las presidenciales el próximo domingo para derrotar a la candidata antiinmigración y antieuropeísta Le Pen.

Sobre todo teniendo en cuenta que la distancia entre los dos finalistas se va reduciendo. Los últimos sondeos dan a Macron, exministro de Economía de François Hollande, 59% de la intención de voto y a la líder del ultraderechista Frente Nacional, 41%.

El contacto con los viandantes es más bien fácil en esta ciudad en donde el candidato centrista se impuso en la primera vuelta el pasado domingo con 30,31% de los sufragios, seis puntos más que la media nacional.

Algunos pasantes admitían que votarán por Macron, pero sin convicción.

"Escoger entre la peste y el cólera... Pues tendré que escoger la peste", afirmó una joven de 22 años que no quiso dar su nombre. "¡Espero que Macron no sea como Hollande!", lanzan otros, en tono de advertencia.

"Para los electores de izquierda es demasiado capitalista y para los de derecha lleva el peso del quinquenio de François Hollande", resume Emmanuelle Vignaud, 43 años, empleado en una multinacional.

- 'Nada está hecho' -

Isabelle y Patrick Gaymard, de 52 y 53 años respectivamente, hicieron un viaje de 80 kilómetros para participar en el desfile.

Esta pareja ve en Macron a "un progresista que trae una visión nueva de la política". Sobre sus cuatro años como banquero, que le valen hoy las críticas de sus contrincantes, ellos prefieren resaltar "una experiencia en el sector privado que a muchos políticos les iría bien".

Para Nasse Kabeche, un empleado de una aseguradora de 47 años, Macron "ha llegado en el buen momento". "La gente está harta de ver siempre a los mismos en el poder".

Aún así, admitió que su candidato, que se somete por primera vez al veredicto de las urnas, arrancó su campaña de entre las dos vueltas con el pie izquierdo. "Marine Le Pen ha sido extremadamente hábil, tiene más experiencia".

Ve también con amargura la celebración de sus resultados en la primera vuelta por todo lo alto en un restaurante parisino. "Fue un error festejar cuando la ultraderecha pasó a la segunda vuelta", estimó.

Aunque se muestra optimista sobre las posibilidades de su candidato, Alain Besson teme que la abstención sea alta. "Para que pueda gobernar, Macron debe ganar bien, no hay que pensar que todo está hecho", adviertió este jubilado de 67 años.

"Es como un partido de fútbol, nada está decidido hasta el minuto 90", subrayó Bertrand Veillith, de 66 años.

AFP

 AFP internacional