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El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y su esposa, Emine, lanzan flores a los asistentes a un mítin el 5 de marzo de 2017 en Estambul a favor del "sí" en el referéndum sobre la ampliación de sus poderes

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El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, asimiló este domingo a "prácticas nazis" la decisión de anular mítines de sus partidarios en Alemania, elevando aún más la tensión entre los dos países.

"Sus prácticas no son diferentes de las de los nazis", declaró Erdogan en un mítin en Estambul a favor del referéndum sobre la ampliación de sus poderes.

"Creía que Alemania había renunciado hace tiempo (a estas prácticas). Nos habíamos equivocado", añadió.

Los alemanes "nos dan lecciones de democracia y luego impiden a los ministros de este país (Turquía) expresarse allá", se lamentó Erdogan.

Las relaciones entre Ankara y Berlín se deterioraron tras la anulación el jueves y el viernes en Alemania de mítines de apoyo al referéndum del 16 de abril sobre la ampliación de los poderes del presidente Erdogan.

Turquía reaccionó muy duramente, acusando a Alemania de obrar en favor del "no" en esta consulta.

La canciller Angela Merkel había explicado que la decisión de autorizar o no estos mítines no era competencia del Estado federal, sino de los municipios.

Merkel llamó el sábado al primer ministro turco, Binali Yildirim, para intentar rebajar la tensión, y los ministros de Exteriores de los dos países prevén reunirse el miércoles.

Pese a esas anulaciones, el ministro turco de Economía, Nihat Zeybekci, participa este domingo en dos manifestaciones organizadas por grupos turcos en Colonia y Leverkusen.

Antes de viajar a Alemania, el ministro turco reiteró que la decisión de anular esos mítines "no puede desde luego ser aceptada".

- Gran comunidad turca -

Alemania cuenta con una numerosa comunidad turca de tres millones de personas implantada desde los años sesenta, cuando necesitaba mano de obra para la industria.

Los cruces entre Berlín y Ankara son constantes desde el fallido golpe de julio en Turquía, pero la relación empeoró sustancialmente tras el arresto el martes por "propaganda terrorista" del corresponsal germano-turco en Turquía del diario alemán Die Welt, Deniz Yücel.

En su discurso, Ergodan presentó a Yücel como un "agente alemán" y "representante del PKK", el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, organización considerada "terrorista" por Ankara, así como por la Unión Europea (UE) y Estados Unidos.

Esa acusación fue calificada de "aberrante" por Berlín.

Otros dirigentes europeos se han sumaron a este debate.

El canciller austriaco, Christian Kern, opinó este domingo que la UE debería prohibir en su seno los mítines organizados por los dirigentes turcos en la campaña para este referéndum.

"Sería sensata una respuesta colectiva de la UE para impedir tales actos", declaró Kern al diario alemán Welt am Sonntag, alegando que esto evitaría que Ankara presionara a "países como Alemania".

Por su parte, el diputado holandés de extrema derecha Geert Wilders se opuso este domingo a que el ministro turco de Exteriores, Mevlut Cavusoglu, acuda a Rotterdam para defender el referéndum que refuerza los poderes del presidente Erdogan.

"No debería venir ni entrometerse en nuestros asuntos interiores", declaró Wilders a la prensa.

El Gobierno holandés consideró el viernes "indeseable" la celebración el 11 de marzo de un mitin favorable a Erdogan en Rotterdam, organizado por los miembros de la importante comunidad turca en la ciudad portuaria.

El evento está previsto cuatro días antes de que los holandeses voten en las elecciones legislativas. Según los últimos sondeos, el Partido para la Libertad (PVV), de Wilders, está empatado en intenciones de voto con el partido liberal (VVD), del primer ministro, Mark Rutte.

"Si fuera primer ministro, habría declarado, al menos hasta el referéndum, al conjunto de los miembros del Gobierno turco personas non gratas durante uno o dos meses, y no los habría autorizado a venir", añadió Wilders.

AFP