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Un vendedor ambulante empuja su carretilla en Estambul el 2 de noviembre de 2015, al día siguiente de las elecciones generales en Turquía

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El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ganó su arriesgada apuesta electoral en las legislativas anticipadas del domingo y recuperó una amplia mayoría parlamentaria que le permitirá disponer de un gobierno a su medida.

La victoria del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), celebrada ese lunes por los medios financieros y empresariales ansiosos de estabilidad, preocupa a la oposición, que teme un giro autoritario del poder islamoconservador.

El AKP obtuvo el 49,4% de los votos y una mayoría absoluta de 316 diputados de un total de 550, según los resultados definitivos difundidos el domingo.

Esta victoria, cinco meses después del revés sufrido en las legislativas del 7 de junio que le costaron la mayoría parlamentaria que tuvo durante 13 años, es una revancha para Erdogan, muy criticado en los últimos meses.

El presidente celebró este lunes la victoria con un gesto simbólico y acudió a la mezquita Eyup Sultan de Estambul, como lo hacían los nuevos sultanes del imperio otomano. "La voluntad de la nación se expresó a favor de la estabilidad", dijo Erdogan al salir de la mezquita.

El presidente, visiblemente satisfecho, instó a sus críticos, sobre todo a la prensa internacional, a respetar el veredicto de las urnas.

- Llamados al compromiso -

Los observadores explican su triunfo por la voluntad de estabilidad de los turcos, en un país sacudido por la reanudación del conflicto kurdo y la amenaza del Estado Islámico (EI), acusado de haber cometido el atentado suicida de Ankara del 10 de octubre pasado en el que murieron 102 personas.

Durante la campaña, el presidente y su primer ministro, Ahmet Davutoglu, se presentaron como garantes de la seguridad y de la unidad del país, agitando el fantasma del caos si su partido no obtenía la mayoría absoluta en el parlamento.

Las elecciones "son el éxito de la estrategia de Erdogan, que volvió a probar suerte en las urnas, se arriesgó por el país y dio prioridad al tema de la seguridad", resumió el lunes el columnista Murat Yetkin, del diario en inglés Hürriyet Daily News.

La bolsa de Estambul, que abrió el lunes en alza de 5%, y la cotización de la libra, que ganó 4%, reflejaron la satisfacción del poder económico turco por la victoria del AKP.

Estados Unidos, que destacó la "participación" en los comicios, lamentó las "presiones" y las "intimidaciones" contra los medios de comunicación durante la campaña, indicó Josh Earnest, portavoz del presidente Barack Obama.

La Unión Europea (UE) alabó, por su parte, el "fuerte compromiso del pueblo turco con el proceso democrático", afirmaron en un comunicado la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, y el comisario de Ampliación, Johannes Hahn.

Berlín animó, por su parte, al régimen turco a dirigir el país "con un espíritu de unidad nacional y compromiso".

- Periodistas detenidos -

Los dirigentes del partido en el poder también exhortaron el domingo a la unidad del país. "Los derechos de los 78 millones de turcos están bajo nuestra protección", declaró Davutoglu.

La oposición manifestó, en cambio, su inquietud por el fortalecimiento de Erdogan.

"Nadie debe considerarse por encima de la ley", dijo por su parte Kemal Kiliçcaroglu, líder del Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata), la única formación opositora que resistió, obteniendo 134 diputados, dos más que en la elección de junio.

El líder del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), Selahattin Demirtas, denunció una elección "injusta", celebrada bajo la amenaza yihadista, pero prometió que seguirá trabajando por la paz entre el gobierno turco y los rebeldes del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK).

Uno de los diarios más críticos con el gobierno, Cumhuriyet, calificó el éxito del AKP de "victoria del miedo".

Los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) lamentaron, por su parte, el nivel de "violencia" de la campaña electoral.

El organismo también reprochó este lunes al bando de Erdogan sus "intervenciones en la autonomía editorial de los medios".

Horas después, la policía detuvo a dos responsables de la revista Nokta, que había calificado la victoria de Erdogan de "inicio de la guerra civil en Turquía" en su portada. Las autoridades secuestraron numerosos ejemplares de la publicación.

AFP