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El logo del fabricante de autopartes japonés Takata desplegado el 22 de noviembre de 2014 en Yokohama, un suburbio de Tokio

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El escándalo de los airbags Takata defectuosos, vinculados a 11 muertes, se amplió el miércoles y se convirtió en el mayor llamado a reparación de autos de la historia de Estados Unidos.

La agencia de seguridad vial de Estados Unidos(NHTSA) ordenó a Takata reparar entre 35 y 40 millones de airbags en los próximos tres años, cantidad que se suma otros los 28,8 millones que ya habían sido objeto de la misma medida.

"Los airbags salvaron miles de vidas y lo seguirán haciendo. Pero los estadounidenses tienen el derecho a estar convencidos de que ese dispositivo de seguridad los protegerá" en caso de accidente, dijo a la prensa el administrador de la NHTSA, Mark Rosekind.

En los últimos años, algunos airbags de la japonesa Takata equipados con infladores de nitrato de amonio se mostraron potencialmente peligrosos al estallar tras una colisión y despedir fragmentos que lesionaron a conductores y/o pasajeros.

Una decena de grandes constructores, entre ellos Ford, Honda, BMW y Toyota, están concernidos.

En un balance provisorio, la avería causó 11 muertes en todo el mundo; 10 de ellas en Estados Unidos y dejó cientos de heridos. El defecto dejó a Takata expuesto a una investigación penal en Estados Unidos.

La cantidad de vehículos concernidos no ha sido precisada puesto que un auto está equipado con al menos 2 airbags. Empero, según las cifras oficiales, casi una cuarta parte del parque automotor de Estados Unidos podría verse alcanzado por el llamado que deberá hacer Takata.

Pese a una investigación de meses, las autoridades estadounidenses no encontraron la causa de la avería pero identificaron dos factores que pueden hacer fallar los airbags: su antigüedad y mucha exposición a la alta humedad.

Algunos airbags "tienen un excesivo peligro y deben ser reemplazados", dijo Rosekind. "Debemos asegurarnos que los automovilistas cuenten con infladores confiables en sus vehículos", añadió.

La tarea es compleja y Rosekind dijo que "los proveedores deberán comprender las necesidades y acelerar su producción".

Hasta el momento apenas 8,2 millones de airbags fueron reparados en Estados Unidos, según la NHTSA.

"No estamos nada satisfechos con la tasa de reparación", dijo Roskind.

En una nota, el presidente de Takata Shigehisa Takada, aseguró que su compañía "seguirá dedicando importantes recursos" para apurar las reparaciones en Estados Unidos.

Desde noviembre la empresa acumula en Estados Unidos demandas civiles por 200 millones de dólares y dijo comprometerse a tomar medidas para cambiar sus prácticas.

Pero la cuenta puede ser más salada aún para Takata. La compañía calcula que le costará unos 21.000 millones de dólares reparar los airbags potencialmente peligrosos que están en autos de todo el mundo, según la agencia de noticias Bloomberg.

Takata y sus 49.000 empleados podrían no ser suficientes como para sobrevivir ante tamaño emprendimiento.

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AFP