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Un vehículo de la policía turca vigila una calle en Silvan, el 5 de octubre de 2015, después de unos enfrentamientos entre el ejército y los rebeldes kurdos

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La profanación por parte de unos policías del cadáver de un rebelde kurdo muerto en unos enfrentamientos en el sureste de Turquía provoca una fuerte polémica.

La víctima, Haci Lokman Birlik, de 24 años, había sido capturado vivo y rematado después de un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad kurdas, denunció el Partido Democrático de los Pueblos (HDP), formación pro-kurda.

El cuerpo de Haci Lokman Birlik, muerto el sábado, en una operación de las fuerzas especiales de la policía en Sirnak, fue atado al parachoques de un patrullero y arrastrado en las calles de la ciudad kurda, donde se registran violentos combates desde hace varias semanas.

Un vídeo con las imágenes de la profanación circuló en internet, provocando reacciones de indignación en las redes sociales y en la prensa opositora. En las imágenes difundidas en internet, se ve a los policías insultar al cadáver y a uno de ellos felicitar a sus colegas por haber matado al rebelde kurdo.

Haci Lokman Birlik era cuñado de un diputado del HDP y militaba en las filas del Movimiento de la Juventud Patriótica y Revolucionaria (YDG-H), la guerrilla urbana del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), indicó el HDP.

Era un "terrorista armado que atacó a las fuerzas de seguridad con un lanzacohetes, pero eso no justifica de ninguna manera el tratamiento" que recibió su cadáver, declaró el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, que anunció la apertura de una investigación.

"Esta forma de tratar a los muertos no existe ni siquiera en las tribus primitivas", declaró indignado Levent Gök, un diputado del principal partido de la oposición, el CHP (Partido Republicano del Pueblo), de tendencia socialdemócrata. Gök exhortó al gobierno a que juzgue a los policías responsables de la profanación.

AFP