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Personal de emergencias junto al autobús siniestrado en la autopista AP-7 a su paso por Freginals, en Tarragona, el 20 de marzo de 2016, donde murieron 13 jóvenes estudiantes de Erasmus en Barcelona y decenas de personas más resultaron heridas

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Los investigadores españoles intentaban este lunes establecer las causas de un accidente de autocar en que murieron 13 universitarias extranjeras, la mayoría italianas, cuyas familias iban llegando conmocionadas al lugar, donde se les unió el primer ministro de Italia, Matteo Renzi.

Las autoridades de Cataluña, región del noreste donde ocurrió la tragedia el domingo, anunciaron la nacionalidad de las víctimas en Tortosa, cerca del sitio del siniestro, 180 km al sur de Barcelona.

"La más joven tenía 19 años y la mayor 25", informó el responsable de Interior, Jordi Jané. "Eran siete de Italia, dos de Alemania, una de Rumanía, una de Austria, una de Francia y una de Uzbekistán", precisó.

Estudiantes universitarias que participaban en el programa de intercambio europeo Erasmus, regresaban a Barcelona de madrugada bajo la lluvia, junto a otros 260 jóvenes, tras pasar el sábado festejando en las tradicionales Fallas de Valencia, donde cada año decenas de esculturas de madera arden en inmensas hogueras.

Su autocar era el último de un convoy de cinco. El conductor, de 62 años y con gran experiencia, será investigado por presuntos homicidios imprudentes, sin embargo no podía declarar de momento dado que fue ingresado en estado grave, explicó Jané.

A las 06H00 (05H00 GMT), había perdido el control del vehículo. "De repente dio un golpe de volante, cruzó todos los carriles, cruza la mediana y queda cruzado en la vía sentido Valencia" antes de volcar, explicó Jané.

En un mensaje al obispo de Tortosa, el Vaticano transmitió "el sentido pésame" del papa Francisco a las familias.

Y el lunes por la tarde, Renzi aterrizó en la zona procedente de Roma para acompañar a los parientes que habían ido llegando conmocionados.

"Envié tranquilo a mi hija a este país amigo y me la devuelven muerta", se lamentaba el italiano Alessandro Saracino, en declaraciones a los periodistas.

"Un bello país como España debería haber garantizado a estos chicos un viaje en plena seguridad. Conducir bajo la lluvia, a las cuatro de la mañana, no es seguridad", denunciaba compungido.

Las familias, separadas de los medios por una lona policial, eran recibidas en un hotel por psicólogos, que las acompañaban después a identificar los cuerpos en el tanatorio, adonde acudían una a una para proteger su privacidad. Debían someterse asimismo a pruebas de ADN.

Las repatriaciones se autorizarán "rápidamente desde el momento que no queden dudas de la identidad", aseguró Jané.

- Causas varias, técnicas o humanas -

El accidente se produjo "en un punto negro" de la autopista, denunció la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes en un comunicado.

"Algunos alcaldes de la zona han denunciado que es un tramo donde han sucedido varios accidentes de tráfico a pesar de ser una zona de recta", explicó a la AFP una portavoz de la asociación.

Las autoridades, por su parte, achacaron el accidente a un problema técnico o un error humano. "Se respetaron los tiempos de descanso que marca el tacógrafo", aseguró Jané. "Otra cosa es si durante los tiempos de descanso el conductor descansó lo suficiente o no", precisó.

Junto al conductor, había otros 23 hospitalizados: 16 mujeres y 7 hombres entre 20 y 34 años de una docena de países europeos. "Seis personas están en situación grave y sólo un paciente está en estado crítico", afirmó el responsable de sanidad Toni Comín.

Los otros 26 pasajeros regresaron a Barcelona, en cuya universidad se celebró a mediodía un acto solemne de duelo.

Ante la majestuosa puerta principal de su edificio del siglo XIX, decenas de personas, encabezadas por el presidente regional Carles Puigdemont y la alcaldesa Ada Colau, mantuvieron cinco minutos de silencio, mientras sonaba música de violonchelo y las banderas ondeaban a media asta.

En el interior, muchas personas dejaban flores, velas y mensajes en varios idiomas en los libros de condolencias, situados junto a 13 ramos de rosas blancas.

"No tengo palabras para describir lo que ha pasado. Nunca pensé que saliera con vida de aquel lugar viendo cómo estaban el resto de mis compañeros", decía uno de ellos.

"Toda la ciudad de Barcelona llora", aseguró Colau. La región decretó dos días de luto, este lunes y martes.

También el rey Felipe VI observó un minuto de silencio durante un acto oficial en Madrid.

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AFP