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Pablo Iglesias le da la mano a unos partidarios de Podemos el 18 de diciembre de 2015 en Valencia, en el último mitin de la campaña electoral

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Los líderes políticos se daban una tregua este sábado, 'jornada de reflexión' en España, tras dos semanas de intensa campaña electoral, mientras muchos votantes se debatían aún entre uno u otro candidato en la víspera de sus legislativas más inciertas.

Tras sus últimos mítines el viernes por la noche en Madrid y Valencia, los cuatro principales candidatos aprovechaban el día para pasarlo con sus familias, hacer deporte o descansar antes de una cita decisiva.

El Partido Popular (PP), del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de 60 años, llegó al poder con una cómoda mayoría absoluta a finales de 2011, tras dos legislaturas del PSOE, al que muchos españoles culpaban de la crisis.

"¡Cada vez hay más gente en nuestro país que quiere que cambien las cosas!", afirmaba en su último mitin el viernes por la noche Pablo Iglesias, profesor de Ciencias Políticas de 37 años y líder del partido antiliberal Podemos, fundado hace dos años, que dio la sorpresa en las elecciones europeas de 2014 y las municipales de mayo.

La del domingo se presenta como una votación histórica que permitirá la entrada sin precedentes en el Parlamento de su formación y de la centrista Ciudadanos, presidida por el abogado Albert Rivera, de 36 años.

Impulsados por el descontento social a raíz de las políticas de austeridad y el estallido de innumerables escándalos de corrupción, prometen cambiar la forma de hacer política en España y amenaza el bipartidismo del PP y PSOE, que se alternan en el poder desde 1982. "¡Que no, que no, que no nos representan!", el eslogan mil veces repetido por los manifestantes en incontables protestas en los últimos años, contra una clase política que muchos consideran demasiado alejada del pueblo, podría así acallarse.

"Antes votaba al partido menos malo y ahora sí que de verdad se proponen cosas que van más con mis ideas", decía a la AFP José María Almagro, de 32 años, ejecutivo en una empresa de moda, en el último acto de campaña de Ciudadanos.

- Pactar y dialogar -

Si los votantes castigan también a los socialistas, liderados por Pedro Sánchez, un profesor de economía de 43 años, ahondarían en su fracaso de hace cuatro años, cuando obtuvieron 110 escaños, en el que fue el peor resultado de su historia.

Desde el retorno de la democracia en 1978, tras el fin del franquismo (1939-1975), ningunas elecciones habían sido tan inciertas.

Lo único seguro es que llegó el fin de la hegemonía tradicional de PP y PSOE y que, en un Parlamento fragmentado, ningún partido podrá imponer su voluntad y todos tendrán que negociar. "Por lo menos, el hecho que tengan que pactar, que tengan que dialogar, ya es una buena parte del cambio y positivo para la democracia", consideraba Almagro con una amplia sonrisa.

Para marcar la diferencia, Rajoy, que se dirige principalmente a un electorado de más de 50 años, ha basado su campaña en su experiencia. Se presenta como garante de estabilidad política ante el proyecto independentista en Cataluña y de continuidad económica en un momento de crecimiento del PIB tras más de seis años de crisis.

"Hemos pasado lo peor, hemos superado muchas cosas, sería una pena tirar por la borda todos los esfuerzos", afirmaba a Radio Nacional de España en su última entrevista antes de los comicios. Queda por ver cuántos españoles están de acuerdo con él.

AFP