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Pacientes en un hospital de Rio de Janeiro, Brasil, el 6 de agosto de 2009

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La crisis en las arcas del gobierno estatal de Rio de Janeiro limitó severamente la atención médica en varios hospitales públicos de Rio de Janeiro, y el gobernador decretó estado de emergencia para intentar acelerar la recaudación.

Varios hospitales han limitado la atención médica en esta ciudad que en ocho meses recibirá los primeros Juegos Olímpicos de Sudamérica.

La televisión Globo mostró imágenes de uno de ellos, el Hospital Getulio Vargas, con candados en las puertas, enfermerías vacías y pasillos desiertos. Un cartel señalaba que el hospital solo atendería personas en riesgo de muerte.

En otro hospital, las embarazadas de nueve meses que llegaban con contracciones eran desviadas a otras unidades, pero algunas afirmaban que no tenían dinero ni para pagar un boleto de ómnibus. Una mujer dio a luz en la vereda del hospital de la Madre, en Mesquita (zona norte de Rio) por falta de lugar en el hospital.

"Los hospitales de Rio están en una situación catastrófica, no tenemos con qué trabajar. Ya tuvimos que anular operaciones, algunas enfermerías y las urgencias cerraron, aunque tenemos pacientes en estado grave", dijo a la AFP Barbara Bastos, una residente de cirugía de 30 años en el Hospital Getulio Vargas que participó el miércoles en una protesta junto a otras 200 personas.

Afectado por la crisis económica que también sacude al país, el estado de Rio de Janeiro se ha quedado sin pagar salarios de médicos y enfermeros y sin suficientes insumos para los hospitales.

El presidente del Consejo Regional de Medicina de Rio, Pablo Vázquez, recordó que "el año próximo los Juegos Olímpicos llegan a Rio". "Nosotros, los médicos, estamos preocupados, no sabemos si estaremos en medidas de prestar atención médica, no solo a la población, sino también a los turistas", dijo.

"Rio vive la mayor crisis entre los estados (brasileños). Tenemos una economía dependiente del petróleo. Y ustedes saben de la caída del precio del barril de petróleo y lo que pasó con Petrobras", dijo el jueves Luiz Fernando Pezao, gobernador de Rio de Janeiro, en referencia al megaescándalo de corrupción en la estatal petrolera y al derrumbe del precio del crudo a unos 37 dólares.

Buena parte de los ingresos del estado de Rio provienen de los royalties del petróleo.

"Además de eso, empresas que no pagan impuestos nos deben 7.000 millones de reales (1.777 millones de dólares)", añadió en conferencia de prensa.

Pezao decidió decretar el estado de urgencia en la salud pública para acelerar el ingreso de dinero a las arcas, obteniendo así ayuda del gobierno federal y reduciendo los tiempos de la burocracia.

Los salarios comenzarán a ser pagos hoy y se normalizarán la semana próxima, prometió.

AFP