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El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, realiza declaraciones, el 1 de agosto de 2017, de la sala de prensa del Departamento de Estado norteamericanos, en Washington, DC.

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El secretario de Estado Rex Tillerson aseguró este martes que Estados Unidos no intenta derrocar al régimen de Kim Jong-Un en Corea del Norte, pero advirtió que debe detener su programa misilístico.

Informando a los reporteros sobre los esfuerzos diplomáticos para presionar a Pyongyang, Tillerson dijo que Washington estaría dispuesto a conversar con Corea del Norte si sus líderes aceptan que deben emprender una política de desarme.

"No creemos que sostener un diálogo al que los norcoreanos lleguen asumiendo que van a mantener su arsenal nuclear sea productivo", advirtió.

Intentó tranquilizar a este autoritario y aislado régimen asegurándole que no necesita armas nucleares para defenderse de un ataque de Estados Unidos.

"No vemos un cambio de régimen. No buscamos su colapso. No buscamos una acelerada reunificación de la península", destacó Tillerson.

"No buscamos una excusa para enviar a nuestro ejército al norte del paralelo 38. Y estamos tratando de explicar eso a Corea del Norte".

"No somos tu enemigo. No somos una amenaza, pero tú te estás convirtiendo en una inaceptable amenaza para nosotros, y tenemos que responder", advirtió.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump ha exigido que China, vecino de Corea del Norte y su mayor aliado comercial, ayude a su país a contener las ambiciones nucleares de Pyongyang, y el fin de semana escribió unos tuits en donde se mostraba muy molesto porque China no estaba haciendo nada al respecto.

Pero también en este punto Tillerson se mostró diplomático: "Ciertamente no culpamos a China por la situación con Corea del Norte", aseguró.

"La culpa recae solo en los norcoreanos, pero creemos que China tiene una relación especial y única, por el fluido comercio que existe entre estos países, y puede influenciar al régimen norcoreano como ningún otro país".

La semana pasada, Kim se jactó de que Corea del Norte podría alcanzar cualquier blanco en el territorio estadounidense tras llevar a cabo su último test balístico intercontinental.

El senador republicano Lindsey Graham, un halcón en política exterior, afirmó que Trump está listo para lanzar un devastador ataque militar sobre Corea del Norte si la diplomacia no cumple su misión de detener la amenaza que representa.

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AFP