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La ministra de Cooperación de Guinea Bissau, Suzi Barbosa, en una sesión de trabajo de la cumbre entre la unión Europea y África sobre la crisis migratoria, el 12 de noviembre de 2015 en La Valeta

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La Unión Europea (UE) aprobó el jueves un fondo de ayuda a África de 1.800 millones de euros para luchar contra las "causas profundas" de las migraciones, en una cumbre en Malta donde algunos países africanos expresaron irritación ante los europeos.

La cumbre de La Valeta, la capital de Malta, que congregó durante dos días a Estados miembros de la UE y a unos 30 países africanos, terminó este jueves con la adopción de un plan de acción común ante la llegada masiva de migrantes que buscan por todos los medios cruzar el Mediterráneo rumbo a Europa, a menudo con resultados trágicos.

La UE puso en la mesa esos 1.800 millones de euros para financiar proyectos que frenen las llegadas de africanos a Europa, e invitó a sus 28 Estados miembros a contribuir para duplicar esta cifra.

Pero las cuentas aún no salen y los Estados miembros sólo se han comprometido a aportar 78 millones de euros adicionales a la suma otorgada por la UE, según cifras de la Comisión Europea.

La suma aportada está "lejos de ser suficiente" afirmó este jueves el presidente nigeriano Issoufou Mahamadou.

Pese al invierno boreal que se acerca, el flujo de emigrantes hacia Europa no cesa, y condujo el miércoles a Eslovenia a instalar alambradas a lo largo de su frontera con Croacia.

Horas más tarde, Suecia anunció que restablecerá provisionalmente sus controles fronterizos durante diez días a partir del jueves, para tratar de frenar las llegadas.

"Salvar Schengen", los acuerdos que rigen la libre circulación en la UE son "una carrera contrarreloj, y estamos dispuestos a ganarla", admitió por su lado en La Valeta el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

- Plan de acción -

En una declaración política conjunta, europeos y africanos se comprometieron a "administrar juntos los flujos migratorios en todos sus aspectos".

Ello no impidió la irritación de algunos líderes africanos ante las presiones europeas.

Los migrantes africanos "no son tan numerosos como se dice. ¿Por qué tanto énfasis en los migrantes africanos?", se preguntó el presidente senegalés, Macky Sall.

Su homólogo marfileño, Alassane Ouattara también expresó su molestia al subrayar que su país, con un 25% de ciudadanos extranjeros, sí era un "modelo de integración".

Con su fondo financiero, los europeos quieren incitar a algunos países africanos a "readmitir" a sus migrantes en situación irregular en la UE.

Para Sall, "no se puede insistir en readmitir a los africanos en sus países cuando se habla de acoger a sirios y a otros. Es un trato diferenciado que condenamos, porque es discriminatorio" aseguró.

"El retorno al país de origen no puede ser la única respuesta de Europa a los migrantes africanos. En efecto, algunos necesitan protección, igual que otros migrantes procedentes de otras regiones", insistió de su lado el presidente marfileño.

Los países africanos piden sobre todo que se desarrollen "canales de migración legal" (de turismo, estudios, trabajo) pero los dirigentes europeos son muy cautelosos al respecto.

Así, la respuesta de la UE ha sido tímida y aceptó duplicar el número de visados para estudiantes e investigadores africanos.

- Cumbre de UE con Turquía, país clave -

La cumbre de La Valeta, fue seguida por una reunión de dirigentes europeos para evaluar las negociaciones con Turquía, país clave y otra de las puertas de entrada al territorio de la UE, sobre todo de refugiados sirios, a través de Grecia.

Finalmente, la UE propuso una cumbre especial con Turquía, el país que más refugiados sirios alberga.

"Estamos listos a celebrar una cumbre especial de los 28 estados miembros con Turquía lo más rápido posible" dijo ante la prensa el presidente del Consejo Europeo, que agrupa a los líderes del bloque, Donald Tusk.

La cumbre tiene como objetivo "concluir nuestras conversaciones con Turquía" dijo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en alusión al plan de acción común que la UE quiere que Turquía acepte para que se comprometa a frenar el flujo de refugiados que se dirigen hacia Europa.

Para responder a la demanda de Ankara de una ayuda financiera de al menos 3.000 millones de euros para acoger a los refugiados sirios e iraquíes, la Comisión propone que la UE aporte esa suma en dos años, 2016 y 2017.

Cerca de 1,2 millones de personas han entrado este año ilegalmente en la UE, principalmente por mar, había recordado el martes Tusk.

AFP