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Unos chalecos salvavidas y una barca utilizada por unos migrantes y refugiados para cruzar el mar Egeo desde Turquía a la isla griega de Lesbos, abandonados en una playa el 8 de octubre de 2015

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Algunos miembros de las fuerzas de seguridad sirias implicados en torturas y violaciones de los derechos humanos figuran entre los refugiados que llegan a Europa, según diversos testimonios.

"Actualmente, criminales de guerra se refugian en Francia y Europa", declaró recientemente ante unos diputados franceses Ziad Al Isa, médico franco-sirio de la Unión de Organizaciones de Socorro y Cuidado en Siria.

Entre esos criminales, supuestamente figuran los 'shaibhas', milicianos al servicio del gobierno del presidente Bashar Al Asad. Los 'shabihas' son bandas de delincuentes, a menudo de origen alautia, una rama minoritaria del chiismo a la cual pertenece Al Asad, acusados de numerosas agresiones contra opositores y civiles sospechosos de disidencia.

De los 600.000 refugiados que han llegado a Europa en 2015, la mitad son oriundos de Siria, según la ONU. Una parte importante de los sirios proviene de las zonas controladas por el gobierno y no de los campos de refugiados en los países limítrofes.

En un grupo de refugiados llegados a la isla griega de Kos, había varios de esos milicianos pertenecientes todos a una misma familia oriunda de Tartus (noroeste de Siria), dijo a la AFP un empleado sirio de una ONG internacional que solicitó el anonimato. "Nosotros también somos víctimas de guerra", explicó una de esas personas, según la fuente que llevó a cabo una misión en Kos.

Una página de Facebook, "¡Son criminales, no refugiados!", creada por sirios, se dedica a desenmascarar a los milicianos favorables a Al Asad y a los voluntarios chiitas iraquíes que combatieron en Siria. De un lado, hay fotos de los milicianos armados en el frente, posando bajo una foto de Al Asad o pisando cadáveres. Del otro, unas fotos muestran a los mismos en una playa o en una terraza de un café, disfrutando de su nueva vida en Europa.

"Decidimos hacerlo después de haber recibido testimonios de refugiados sirios, estupefactos de haber reconocido en Europa, a algunos de sus verdugos", explicó a la AFP Qutaiba Yacine, uno de los administradores de esa página. "Juntamos testimonios para desenmascararlos", afirma Yacine. Se trata de unas 500 personas, en su mayoría residentes en Europa del Norte, Alemania y Austria, pero también en Francia, explica.

"No estoy seguro de la autenticidad de esas imágenes", comenta por su parte el politólogo Ziad Majed, especialista en Siria. Pero las informaciones procedentes de Siria dicen que "son cada vez más numerosos los jóvenes de la comunidad alauita que intentan huir para evitar el servicio militar forzado", dice. "Puede tratarse de jóvenes que quieren huir del servicio militar y de una guerra sin fin", agrega el investigador. "Pero también puede haber entre ellos 'exshabibhas' implicados en crímenes de guerra. Es un tema muy delicado", concluye.

Es legítimo preguntarse si entre los refugiados sirios hay represores, estima un magistrado francés, integrante del tribunal de derecho de asilo, que solicitó el anonimato.

La Oficina Francesa para los Refugiados y los Apátridas (OFPRA) y los organismos similares en Europa intentan detectar esos casos, pero "es muy difícil", dice la fuente. "Hay tantas identidades falsas y tantos testimonios falsos" que es difícil hacerse una idea, dice. "Existe una cláusula de exclusión muy clara: los responsables de cualquier violación de las convenciones de Ginebra son excluidos del derecho de asilo", afirma por su lado un responsable de la OFPRA.

"Por eso es importante que haya centros de acogida de los refugiados en las puertas de entrada de Europa" para poder detectar los casos litigiosos, sostiene por su parte Celine Schmitt, una portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

AFP