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El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, durante el cierre de la cumbre de ASEAN en Manila, el 29 de abril de 2017

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El presidente filipino, Rodrigo Duterte, no realizó ninguna crítica a China por sus intentos de controlar el disputado mar de China Meridional, durante el cierre de una cumbre regional de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

"Tomamos nota de las preocupaciones de algunos líderes sobre algunos desarrollos recientes en el área", dijo la declaración de 25 páginas, que no especificó ni el lugar, ni los responsables ni qué países expresaron estas cuestiones.

Otros miembros de la ASEAN, como Vietnam, Malasia y Brunei, también reclaman distintas partes de este territorio, pero China insiste en que posee soberanía en casi toda la zona.

China se basa en una delimitación de "nueve líneas" aparecidas en los mapas chinos que datan de los años 1940 del siglo XX.

Desde hace años, Pekín dirige una política muy agresiva de colonización de minúsculos arrecifes, donde lleva a cabo grandes obras de construcción y terraplenes.

Pekín dice que sus intenciones son pacíficas, pero sus detractores la acusan de querer dirigir una política de hechos consumado y estiman que la libertad de navegación en una zona estratégica para el comercio mundial está amenazada.

Duterte dijo antes del encuentro que Filipinas y otros países no están en disposición de detener las construcciones, por lo que no tenía sentido discutirlo en una cita diplomática como la cumbre de Manila.

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