Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un grupo de electores vota en un colegio electoral en Miami, el 6 de noviembre de 2018, en las elecciones de medio mandato

(afp_tickers)

Florida ordenó el sábado un recuento de votos en el marco de las elecciones del gobernador y del senador por ese estado de Estados Unidos, pues la diferencia entre los principales candidatos para ambos cargos son apenas de unos pocos miles de votos.

Los resultados de este nuevo conteo, ordenado por el secretario de Estado de Florida, Ken Detzner, en aplicación de las disposiciones vigentes, deberán ser comunicados a las autoridades de Florida a más tardar el jueves a las 15H00 locales (20H00 GMT).

En la elección del gobernador, los resultados no oficiales publicados el sábado ponían al candidato republicano, Ron DeSantis, apoyado por Donald Trump, por delante del candidato demócrata, Andrew Gillum, una de las caras nuevas más mediáticas del partido, a solamente 33.684 votos, el 0,41% de las más de 8,2 millones de papeletas.

La carrera entre el senador demócrata por Florida, Bill Nelson, y su rival republicano, Rick Scott, actual gobernador del estado, fue aún más cerrada. La ventaja de Scott era de solo 12.562 votos, sobre un 0,15% de diferencia entre ambos (50,07% contra 49,92% del escrutinio).

El clima en Florida ha sido tenso desde la noche del martes, en un estado acostumbrado a recuentos largos y a la controversia. Para varios especialistas, la gran cantidad de votos por correo habría contribuido a bloquear la máquina electoral durante esta elección.

Después del anuncio de un nuevo recuento, Andrew Gillum cambió su discurso del martes, en el que reconoció su derrota, para llamar ahora "sin complejos y sin concesiones", a "contar cada uno de los votos".

Donald Trump, por su parte, ha advertido sobre un riesgo de manipulación electoral, al considerar que no existen elementos para justificar la decisión.

"¡Están intentando ROBAR dos grandes votaciones en Florida!", escribió en Twitter el presidente estadounidense desde Francia, donde participará en las conmemoraciones del armisticio del 11 de noviembre de 1918. "¡Lo seguimos de cerca!", agregó.

- Memorias de 2000 -

Desde el martes, Donald Trump ha dicho varias veces que algunos funcionarios de Florida intentan manipular los resultados a favor de los demócratas, calificando sus supuestas acciones de "vergüenza" para el país "y para la democracia".

Trump apuntó principalmente a los condados de Broward y Palm Beach, cuyos votantes respaldaron en su mayoría a Hillary Clinton en las elecciones presidenciales de 2016.

Para empeorar las cosas, la jefa de elecciones en Broward, Brenda Snipes, admitió el viernes que mezcló involuntariamente una docena de boletas inválidas con votos legítimos en el conteo.

El equipo de campaña de Rick Scott demandó a Snipes y su contraparte en el condado de Palm Beach por violar el código electoral.

El otro senador de Florida, Marco Rubio, cuyo escaño no estaba en juego en las urnas, encendió otro incendio al transmitir el video de una supuesta conspiración para contrabandear las boletas.

En general, no se trata tanto de la pequeña diferencia en las dos votaciones como de las fallas detectadas durante el conteo inicial.

Para varios especialistas, la gran cantidad de votos por correo contribuyeron a obstruir la máquina electoral durante esta elección.

Hace casi veinte años, Florida, el "estado del sol", había sido noticia por ser escenario de un episodio histórico en la elección presidencial estadounidense de 2000.

Florida ocupó entonces los titulares de los medios de comunicación de todo el mundo, cuando solo unos pocos votos separaron al republicano George W. Bush del demócrata Al Gore.

Las impactantes imágenes de los funcionarios contando uno a uno los votos, incluso a veces con una lupa, han quedado para el recuerdo.

El proceso fue finalmente decidido por la Corte Suprema de Estados Unidos. El republicano derrotó al demócrata en Florida por 537 votos y ganó las elecciones presidenciales.

Sin embargo, Florida no es el único estado con falta de certezas.

En la vecina Georgia, la candidata presidencial demócrata Stacey Abrams espera el conteo de las últimas boletas para sumar votos contra su rival republicano Brian Kemp, quien tiene aproximadamente 60.000 votos de ventaja.

En Arizona, es un senador el que está en la puja: la demócrata Kyrsten Sinema aventaja con unos 18.000 votos a su oponente republicana Martha McSally, pero aún quedaban decenas de miles de boletas por contar este sábado.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes










AFP