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Fracasa en el Senado de EEUU plan de ayuda para aliviar impacto de pandemia

Esta imagen de archivo, tomada el 5 de febrero de 2020, muestra al líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, durante una conferencia de prensa en Capitol Hill, Washington afp_tickers
Este contenido fue publicado el 22 marzo 2020 - 22:54
(AFP)

Un paquete de ayuda de hasta dos billones de dólares para estimular la economía ante la crisis por el coronavirus fracasó este domingo en el Senado estadounidense, al no recibir apoyo de los demócratas y por la ausencia de cinco republicanos en cuarentena.

Según los senadores de la oposición, la propuesta republicana fracasaba en su intento de ayudar a millones de trabajadores estadounidenses afectados por la crisis sanitaria.

El proyecto, que contemplaba ayudas para familias estadounidenses, miles de negocios cerrados o que sufren la parálisis y los centros de salud de equipamiento insuficiente quedó trunco pese a las intensas negociaciones entre republicanos, demócratas y la administración del presidente Donald Trump.

La votación sobre la iniciativa en el Senado terminó 47-47, sin lograr los 60 votos que necesitaba para avanzar. Cinco senadores que están en cuarentena no pudieron votar, incluido el republicano Rand Paul, quien dio positivo al COVID-19.

A pesar del desacuerdo sobre el plan, los parlamentarios siguieron discutiendo a puertas cerradas el domingo con la esperanza de poner a la propuesta otra vez en carrera.

Un portavoz de Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado, dijo que el senador demócrata y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, trabajarán "hasta tarde en la noche".

El resultado presiona ahora al Congreso a unirse para dar luz verde lo antes posible a una intervención del gobierno federal, que probablemente calificará como la mayor de su tipo en la historia de Estados Unidos.

También es probable que el fracaso del plan de ayuda tenga un impacto profundo en los ya sacudidos mercados de valores el lunes. Al inicio de sus operaciones, la bolsa de Hong Kong registró una baja del 5%.

El domingo, las muertes por coronavirus en el país sumaban 410 y los contagios, al menos 33.000.

- Críticas cruzadas -

El líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, criticó con dureza a los demócratas y advirtió que se avecina una devastación económica si el Congreso no actúa rápidamente.

"La idea de que tenemos tiempo aquí para juegos con la economía y con el pueblo estadounidense es totalmente absurda", dijo McConnell tras la votación. "Necesitamos dar una señal a la gente".

Por su parte, Schumer insistió en que el paquete de ayuda está lejos de proteger lo suficiente a millones de trabajadores estadounidenses en riesgo de perder sus empleos en momentos en que la economía se aproxima a un freno total.

En cambio, el texto de la propuesta ofrece "un gran rescate a las corporaciones sin protección para los trabajadores y prácticamente sin supervisión", dijo.

Además, acusó a los republicanos de "escatimar fondos" para abordar las necesidades de hospitales, equipamiento, personal médico y demás infraestructura sanitaria.

"Con más tiempo, creo que podríamos llegar al punto en el que la legislación está bastante cerca de lo que la nación precisa para que todos nosotros queramos avanzar", dijo Schumer. "Aún no hemos llegado a ese punto".

Mnuchin, representante clave de la administración Trump en este proceso, esperaba que se llegara a un acuerdo el domingo.

Por separado, detalló un plan de asistencia por parte de las autoridades financieras que inyectaría 4 billones de dólares en liquidez, cerca de 20% del PIB de Estados Unidos, en la economía.

- Hospitales de campaña -

Durante su informe sobre la emergencia sanitaria, el presidente evitó el domingo estimar una fecha para la reanudación económica.

"No puedo responder eso", dijo al ser consultado sobre cuándo la economía podría retomar su ritmo. "Creo que tendremos buenos resultados y que el pueblo estadounidense ha sido extraordinario", agregó.

La cifra de muertos y casos de contagio sigue en aumento, en especial en Nueva York, la ciudad más castigada del país.

Autoridades locales y estatales en todo el país han advertido sobre las consecuencias nefastas de la ausencia de una intervención federal más contundente.

"Lo peor aún está por venir", dijo a la CNN el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, y predijo que los hospitales de la ciudad enfrentarán una escasez importante de equipamiento de protección en los próximos días a menos que se tomen acciones drásticas.

Al respecto, Trump anunció este domingo que ordenará la instalación de hospitales de campaña con un total de 4.000 camas en Nueva York, Washington y California.

En los dos primeros estados habrá cuatro estaciones con un total de 1.000 camas en cada estado, mientras que California sumará 2.000 camas con ocho estaciones médicas.

Además, se controlará la especulación en el abastecimiento. Peter Navarro, asesor económico del presidente, dijo que quienes hayan acumulado grandes cantidades de insumos médicos para revenderlos a mayores precios deberían ponerlos en el mercado o contactar a las autoridades, que pagarán por ellas "un precio justo". "Si no lo hacen, iremos a buscarlos", advirtió.

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