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El primer ministro francés Manuel Valls en el Palacio del Eliseo el 14 de noviembre de 2015 en París

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La policía francesa logró identificar el sábado a uno de los autores de los atentados más mortíferos de la historia de Francia, un "acto de guerra" en el corazón de París reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI) que dejó 129 muertos y conmocionó al mundo.

Se trata de Omar Ismaïl Mostefaï, un ciudadano francés de 29 años, "formalmente identificado" gracias a las huellas digitales de un dedo seccionado por la explosión autoinfligida por el kamikaze en la sala de conciertos del Bataclan, tras disparar contra el público.

El sujeto había sido condenado en ocho oportunidades por delitos menores aunque nunca había cumplido penas de cárcel. En 2010 había sido fichado como "radicalizado" por los servicios de inteligencia.

Su padre y su hermano fueron arrestados y sus domicilios registrados el sábado por la noche.

Para el presidente François Hollande los ataques del viernes son un "acto de guerra", "cometido por Dáesh (acrónimo árabe del EI), organizado desde el exterior y con complicidades internas que establecerá la investigación".

El mandatario decretó tres días de duelo nacional, además del estado de emergencia, restableció estrictos controles en las fronteras y desplegó fuerzas de seguridad adicionales en la capital.

Es la primera vez que se producen ataques kamikazes en Francia. Y, al contrario de los últimos atentados, esta vez los yihadistas abrieron fuego indiscriminadamente, buscando matar al mayor número de personas.

"Quiero decir a los franceses que estamos en guerra (...), sí estamos en guerra" y "vamos a actuar y a golpear a ese enemigo" yihadista "para destruirlo" en Francia, Europa, en Siria e Irak, advirtió este sábado el primer ministro Valls, agregando que la respuesta francesa será "del mismo nivel que el ataque".

Los atentados fueron casi simultáneos, protagonizados por al menos siete yihadistas que actuaron como "máquinas de matar", en palabras de un testigo presencial.

Los siete atacantes murieron, seis hicieron estallar sus cargas y otro fue abatido por la policía, pero antes varios de ellos abrieron fuego al azar contra transeúntes, gente sentada en un café, espectadores de un concierto de rock o asistentes de un partido de fútbol.

Según el último balance provisional comunicado por el fiscal François Molins, al menos 129 personas murieron - entre ellos tres chilenos, un español y dos mexicanas - y unas 352 resultaron heridas, 99 en estado muy grave.

En un comunicado difundido en internet, el grupo Estado Islámico reivindicó el ataque perpetrado por "ocho hermanos con cinturones explosivos y rifles de asalto contra lugares cuidadosamente escogidos en el corazón de París".

Miembro de la coalición internacional contra el Estado Islámico, Francia bombardea blancos en Irak desde hace más de un año y en Siria desde septiembre.

Francia, sede de la cumbre del clima prevista del 30 de noviembre al 11 de diciembre en presencia de más de un centenar de jefes de Estado o Gobierno, decidió mantener la cita, que se realizará con seguridad reforzada.

El presidente estadounidense, Barack Obama, confirmó su asistencia.

- Detalles de la investigación -

Los lugares de los ataques fueron la sala de conciertos Bataclan, otros cuatro puntos del este de la capital y las inmediaciones del Estadio de Francia, en el suburbio norte de París, donde Hollande asistía a un partido de fútbol amistoso entre Francia y Alemania.

El fiscal François Molins hizo un relato cronológico de los seis atentados que comenzaron a las 21H20 (20H20 GMT) con la explosión de un primer kamikaze cerca del Estadio de Francia y que concluyó pasada la medianoche con el asalto de las fuerzas del orden a la sala de espectáculos del Bataclan tras una toma de rehenes que dejó 89 muertos, perpetrada por tres individuos, dos de los cuales activaron sus cinturones de explosivos.

Los extremistas actuaron en tres grupos y utilizaron para su letal operativo al menos dos automóviles de color negro, un Seat y un VW Polo, este último con matrícula belga.

El Polo había sido rentado en Bélgica por un francés que fue detenido el sábado por las autoridades belgas junto a otras dos personas, todos residentes en Bélgica y desconocidos de los servicios antiterroristas franceses.

Según el fiscal, los atacantes evocaron la situación en Siria e Irak en sus diálogos con los rehenes del Bataclan. Usaron fusiles de guerra Kalashnikov con balas de 7,62 mm y explosivos TATP de peróxido de nitrógeno en sus chalecos.

- Pasaporte sirio -

La prioridad de los investigadores es "identificar los cuerpos de los terroristas, que en su mayoría quedaron pulverizados cuando se hicieron estallar. Luego se tratará de determinar si tuvieron cómplices", dijo a la AFP una fuente policial.

Cerca del cuerpo de uno de los kamikazes del Estadio de Francia se encontró un pasaporte sirio con año de nacimiento en 1990, perteneciente a un individuo "desconocido por los servicios" de inteligencia.

Las autoridades griegas habían indicado horas antes que el pasaporte correspondía al de un migrante sirio llegado el mes pasado a una isla griega donde se inscribió como candidato a estatuto de refugiado.

Pese a que las manifestaciones están prohibidas en París hasta el jueves, varios cientos de personas se reunieron el sábado en la plaza de la República, símbolo de la movilización posterior a los atentados contra Charlie Hebdo.

Los parisinos acudieron también a los lugares donde se produjeron los ataques, donde prendieron velas y colocaron flores.

La emoción generada por los hechos fue inmediata y planetaria. Obama fue uno de los primeros en expresar su solidaridad, citando en francés la divisa republicana francesa: "Liberté, Égalité, Fraternité".

El presidente sirio Bashar al Asad, cuya salida del poder es reclamada por París, se apartó de la ola de solidaridad global al acusar a Francia de haber contribuido a "la expansión del terrorismo" con su política en Siria. "Francia conoció ayer lo que nosotros vivimos en Siria desde hace cinco años", dijo.

AFP