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Amigos y familiares de Anna y Marion Petard-Lieffrig, víctimas de los atentados de París reivindicados por el EI, miran cómo los ataúdes de las dos hermanas son introducidos en la catedral de Saint Louis en Blois, Francia, el 23 de noviembre de 2015

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Francia empezó a enterrar este lunes a las víctimas de los atentados del 13 de noviembre con procesiones e iniciativas originales, que se prolongarán a lo largo de toda la semana. Las exequias se llevarán a cabo en 29 ciudades.

Los atentados, reivindicados por la organización yihadista Estado Islámico (EI), dejaron 130 muertos y más de 300 heridos, varias decenas de ellos de suma gravedad. Noventa fueron abatidos en la sala de conciertos Bataclan. Los demás fallecieron por disparos en terrazas de cafés o de restaurantes y, en un caso, en las inmediaciones del Estado de Francia, al norte de la capital, cuando un hombre bomba hizo estallar su carga explosiva.

La mayoría de las víctimas tenía entre 20 y 30 años. Veinticinco eran extranjeros o franceses con doble nacionalidad. Los familiares de los fallecidos multiplicaron las iniciativas en las redes sociales para darles el último adiós.

La familia de Aurélie de Peretti, de 33 años, pidió consejos para decorar el féretro de esta fanática de rock, asesinada en el Bataclan. "El miércoles, la familia de Aurélie fue a la funeraria y quedó espantada por los ataúdes sin alma del catálogo. ¡No podemos dejar que Aurélie se vaya así!", explicó Patricia, una de sus amigas, al diario online Huffington Post. Varios "street artists", o artistas urbanos, le propusieron sus servicios.

A Matthieu Mauduit, hermano de Cédric, también asesinado en Bataclan, le hubiera gustado que los Rolling Stones asistieran a las exequias. La célebre banda de rock declinó la invitación, pero le dirigió por mail sus "más sinceras condolencias".

En el puerto bretón de Concarneau (oeste de Francia), unas 3.000 personas desfilaron el domingo para recordar a Estelle Rouat, de 25 años, oriunda de esa comuna, muerta igualmente en el Bataclan. La ceremonia, que se inició con sones tradicionales bretones, estuvo encabezada por un retrato gigante que mostraba a la muchacha con una sonrisa radiante. "Ver a tanta gente nos demuestra que la vida continúa y que hay que luchar. No hay que dejar que la barbarie triunfe, hay que seguir viviendo, saliendo, escuchando música", declaró un tío de Estelle.

Sébastien Proisy, de 38 años, ya había sido enterrado el sábado en Hasnon (norte), informó la prensa local.

Este próximo viernes se organizará un homenaje nacional a todas las víctimas de los atentados del 13 de noviembre, en presencia del presidente francés, François Hollande.

AFP