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El nuevo pasaporte electrónico alemán, visto bajo unos rayos ultravioleta que revelan un holograma de seguridad el 23 de febrero de 2017 en Berlín, antes de su presentación oficial

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Condecorado por su servicio en la Royal Air Force en Irak, Paul Hughes "nunca abandonará" su pasaporte británico. Pero este exmilitar, instalado en Alemania, "conmocionado" por el Brexit, está dispuesto a pedir la nacionalidad alemana.

El joven veterano de 34 años si pudiera dejaría de hacer "todo este circo", pero quiere "mantener el derecho" de poderse instalar donde sea de la Unión Europea, él que vivió primero en Ámsterdam y luego en Wiesbaden, cerca de Fráncfort (oeste), con su esposa alemana.

Sin embargo, el Gobierno británico, al no querer garantizar el derecho de residencia de los europeos que viven en Reino Unido, se arriesga a que, en contrapartida, Bruselas tome medidas en relación al millón de británicos que viven en otro Estado miembro, entre ellos los 106.000 que residen en Alemania.

En Londres, "nadie se interesa por nosotros, nadie se ocupa de ello", se lamenta Paul Hughes, cuya situación lo ha llevado a dirigirse a los servicios de inmigración.

Y cada vez son más sus compatriotas en Alemania que han dado el mismo paso, según las autoridades de Berlín, Fráncfort, Hamburgo y Múnich, aunque no hay estadísticas oficiales que lo corroboren.

Mientras Reino Unido sea miembro de la Unión Europea (UE), una situación que pronto cambiará, los ciudadanos británicos tienen la posibilidad de conservar tanto su pasaporte británico como el alemán.

- 'Como casarse' -

Aunque el proceso es "sorprendentemente simple y amistoso" para la persona que decide pedir la nacionalidad alemana, esta decisión va mucho más allá de un simple formalismo administrativo, afirma el periodista, escritor y traductor británico Brian Melican, naturalizado alemán en diciembre de 2015.

"Es como casarse o tener hijos. Es uno de los mayores cambios de estatuto que uno puede tener", explica esta escritor de 32 años, instalado en Hamburgo y que vive en Alemania desde hace nueve años.

Melican, que se sorprendió a él mismo hablando de "nosotros" al referirse a Alemania, analizó el peso de la historia y de las guerras que han enfrentado a los dos países. La Alemania de hoy en día "asume la responsabilidad, y no la culpabilidad" del pasado nazi, estima el autor.

Se siente ahora vinculado a la política y a la sociedad alemana y lo demostrará el próximo 24 de septiembre, cuando vote por primera vez en las elecciones federales.

Para Becky Allenby, profesora y traductora de 39 años instalada en Berlín con sus dos hijos y su pareja, británico de origen australiano, también es el Brexit la que la ha llevado a plantearse temas sobre su identidad.

- 'Un pie en cada país' -

"Antes, como ciudadana europea, podía relacionarme con mi familia, mis amigos y mi entorno, y todo iba bien. Y de repente, con el Brexit, es como si todo esto hubiera terminado", explica.

Es por eso que decidió pedir la nacionalidad alemana, no por ella, sino "por sus hijos".

"Ellos nacieron aquí y se presentan a la gente como alemanes. Quería que sus papeles coincidieran con su vínculo emocional", añade.

Como para Paul Hughes, cuyas cenas en su ciudad de Swindon "acaban en trifulca" si se habla del Brexit, Becky Allenby evita tratar el tema con sus padres, favorables a la salida de Reino Unido de la UE.

Y no es porque vayan en contra de Alemania, "solo quieren que sus nietos sean británicos, y querrían que volviésemos", explica esta berlinesa de adopción.

Pero incluso si vuelve, la doble nacionalidad supondrá para ella una cambio profundo: "Ahora, una parte de mí siempre se sentirá alemana. He vivido aquí años cruciales de mi vida, siempre tendré la impresión de tener un pie en cada país".

AFP