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Un proyectil RPG es disparado por las fuerzas de seguridad iraquíes contra posiciones del grupo Estado Islámico el lunes 7 de diciembre en Husayba, una localidad siete kilómetros al este de Ramadi

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Las fuerzas iraquíes retomaron este martes al grupo yihadista Estado Islámico (EI) un barrio clave de la ciudad de Ramadi, situada a unos 100 kilómetros al oeste de la capital, Bagdad.

Tras intensos combates, las tropas gubernamentales lograron reconquistar el barrio de Tamim, en el suroeste de la ciudad, anunciaron fuentes de seguridad a la AFP.

El EI había tomado Ramadi, la capital de la extensa provincia occidental de Al Anbar, en mayo de 2015, tras infligir una dolorosa derrota al ejército iraquí.

"Nuestras fuerzas liberaron hoy por completo el barrio de Tamim tras una batalla feroz contra los combatientes de Dáesh (acrónimo árabe del EI)", declaró a la AFP el portavoz de los servicios de lucha antiterrorista iraquíes, Sabah al Noman.

"La liberación de Tamim nos va a ayudar mucho para acelerar la reconquista de la totalidad de la ciudad de Ramadi", opinó por su parte el portavoz del mando de las operaciones conjuntas, el general de brigada Yahya Rasool.

Según el jefe de la policía de Al Anbar, el general Hadi al Izrayij, las fuerzas iraquíes ya están cerca de entrar en el centro de la localidad.

Para ello tendrán que cruzar el brazo del río Éufrates que separa Tamim de otro barrio que sigue en manos del EI.

- Desactivar bombas -

Antes de continuar con su avance, las tropas iraquíes tenían que desactivar los artefactos explosivos diseminados por el EI en Tamim, una estrategia habitual del grupo yihadista para matar a soldados y civiles incluso después de abandonar un lugar.

Los soldados se incautaron de una gran cantidad de armas y de municiones, según el general Rasool.

La coalición internacional liderada por Estados Unidos, que bombardea al EI en Siria e Irak, realizó 45 bombardeos la semana pasada en la región de Ramadi, para favorecer el avance de las fuerzas iraquíes.

Una victoria en Ramadi tendría una importancia crucial para el gobierno del primer ministro Haider al Abadi, tras la derrota que sufrió el ejército en esa ciudad.

El EI conquistó extensos territorios en Irak, incluida la segunda ciudad del país, Mosul (norte), a raíz de una ofensiva lanzada en junio de 2014.

El grupo también se hizo con el control de amplias regiones en la vecina Siria.

Unos 27.000 combatientes extranjeros integran sus filas en ambos países, más del doble de los que tenía hace año y medio, según un informe publicado el martes por Soufan Group, un instituto estadounidense que proporciona servicios de inteligencia.

A mediados de noviembre, las fuerzas kurdoiraquíes retomaron la ciudad de Sinjar (norte) al EI, con la ayuda de los bombardeos de la coalición.

Según varios expertos, los ataques aéreos y el envío de asesores militares y de armas desde el extranjero son cruciales en la lucha contra el grupo yihadista, lo cual obliga a Abadi a realizar un número de equilibrista entre la defensa de la soberanía nacional y la búsqueda de apoyos en el extranjero.

Una polémica opone al gobierno iraquí y a Ankara desde hace días, a propósito de la presencia de tropas turcas en Irak.

Bagdad advirtió el domingo a Turquía de que tenía 48 horas para retirar esas tropas que, a su parecer, entraron ilegalmente en su territorio.

"En el caso de que no se retiren estas fuerzas en 48 horas, Irak utilizará su recurso a todas las opciones disponibles", entre ellas un llamado al Consejo de seguridad de la ONU, declaró el gabinete del primer ministro en un comunicado.

Responsables turcos sugirieron que no estaban dispuestos a retirar a los entre 150 y 300 hombres desplegados cerca de Mosul.

Turquía también envió consejeros militares a Irak, con el beneplácito de Bagdad, para formar a combatientes voluntarios contra el EI.

AFP