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Un miembro de las fuerzas antiterroristas iraquíes patrulla por una calle destruida del barrio de Al Saha, durante el avance por Mosul, este lunes 29 de mayo al norte de Irak

(afp_tickers)

Las fuerzas iraquíes avanzaron este lunes en el oeste de Mosul, último gran bastión en Irak del grupo Estado Islámico que por la noche perpetró un ataque suicida en una heladería de Bagdad.

"Nuestras tropas siguen avanzando (...) y han entrado en los barrios de Al Saha al Ula, Al Zinjili y Al Shifaa, así como en el hospital republicano", anunció el portavoz del mando conjunto de las operaciones (JOC) Yahya Rasul.

EI utiliza "vehículos bomba, francotiradores y kamikazes" contra las fuerzas iraquíes, afirmó a la AFP.

Los barrios mencionados por Rasul están situados al norte del casco antiguo de Mosul (norte) y continúan casi íntegramente en manos de EI.

El grupo yihadista reivindicó el martes el ataque suicida realizado la noche del lunes por un kamikaze frente a una popular heladería de Bagdad, que dejó al menos 8 muertos y 30 heridos.

La agencia de propaganda yihadista Amaq vinculada al grupo Estado Islámico (EI) indicó que el ataque suicida había tomado como blanco "una reunión de chiítas".

El EI considera que los miembros de la mayoría chiíta son herejes y los atacan con frecuencia.

Imágenes difundidas en las redes sociales muestran el impacto devastador de la explosión en torno a la heladería Al Faqma que quedó rodeada de escombros. Una foto muestra envases de helados desparramados en el suelo manchado de sangre tras el ataque.

Brett McGurk, enviado de la coalición liderada por Estados Unidos, condenó el ataque y expresó su solidaridad con Irak.

"Esta noche, los terroristas del EI atacaron a familias y niños que disfrutaban tomando helados al aire libre. Seguimos respaldando a Irak contra estos malvados", dijo McGurk en Twitter.

- La batalla de Mosul -

Con el respaldo de la coalición internacional, las fuerzas iraquíes iniciaron a mediados de octubre una amplia ofensiva para reconquistar Mosul, en poder de los yihadistas desde junio de 2014.

Tras haber tomado en enero la parte oriental de la ciudad, las tropas iraquíes lanzaron en febrero una operación para adueñarse de la parte occidental.

Por segunda vez en una semana, la aviación iraquí soltó "miles de octavillas" sobre los barrios controlados por EI para pedir a los habitantes que huyeran de la zona de combates, afirmó este lunes el JOC.

Hasta el momento, el ejército recomendaba a los civiles que permanecieran en sus casas durante los enfrentamientos, con el fin de reducir el número de desplazados y evitar daños mayores.

La oenegé Save The Children lamentó el cambio de estrategia de los militares y se mostró muy preocupada por la posibilidad de que los "civiles, sobre todo los niños, se encuentren entre dos fuegos" al intentar abandonar sus viviendas.

- Recomendación a los civiles -

La ONU también expresó su inquietud respecto a la situación de los entre 180.000 y 200.000 civiles que, según ella, permanecen en las zonas controladas por los yihadistas, especialmente en el casco antiguo.

"Nos preocupa mucho que ahora, en la fase final de la campaña para retomar Mosul, los civiles en las áreas [en manos de EI] corran probablemente un mayor riesgo que en otros momentos de la ofensiva", declaró Lise Grande, la coordinadora humanitaria de la ONU en Irak.

Rasul justificó las nuevas recomendaciones en la necesidad de despejar el oeste de Mosul, especialmente el casco antiguo, un lugar densamente poblado. La reconquista de esa zona, un laberinto de callejones, está siendo especialmente difícil para las fuerzas iraquíes.

El acceso al "casco antiguo está totalmente bloqueado por el sur desde hace bastante tiempo, y nuestras tropas están presentes en el norte y el oeste", precisó el portavoz del JOC. La parte oriental de la zona está delimitada por el río Tigris, que divide la ciudad en dos.

- Más allá de Mosul -

La batalla de Mosul causó cientos de miles de desplazados y numerosos muertos entre la población civil.

Estados Unidos reconoció el jueves su peor error desde el principio de la campaña contra el EI: el 17 de marzo, mató a 105 civiles en un bombardeo en Mosul.

La investigación militar estadounidense atribuyó, no obstante, este balance al grupo yihadista, que había colocado explosivos en el objetivo. Una "explosión secundaria" hizo que se derrumbara todo el edificio, atrapando a 101 personas que estaban refugiadas dentro, mientras que cuatro vecinos también murieron, según el informe de Washington.

Aunque la caída de Mosul sería un revés mayúsculo para el EI, esta no supondría el final de la guerra contra la organización extremista, que sigue controlando territorios en tres provincias iraquíes y perpetra frecuentes ataques contra las zonas gubernamentales.

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AFP