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Las fuerzas contra el terrorismo iraquíes, CTS, llegando a la localidad de Al-Sejar, cerca de Faluya, el 28 de mayo de 2016

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Las fuerzas de élite iraquíes preparaban el domingo el asalto a la ciudad de Faluya, en manos del grupo Estado Islámico (EI), que se enfrenta también a una gran ofensiva en la vecina Siria, mientras crece el temor por los civiles atrapados en los combates en ambos países.

Por otro lado, el negociador jefe de la oposición siria, Mohamed Alush, anunció el domingo su dimisión, motivada por el fracaso de las negociaciones y los continuos bombardeos del régimen de Bashar al Asad sobre las zonas rebeldes, a pesar de la tregua.

Alush denunció la "incapacidad de la comunidad internacional para hacer que se apliquen sus resoluciones, especialmente en lo que concierne al aspecto humanitario, el levantamiento de asedios, la entrada de ayuda, la liberación de prisioneros y el respeto de la tregua".

En Siria, más de 6.000 civiles, en su mayoría mujeres y niños, huyeron en 24 horas frente al avance del EI en la provincia de Alepo, y se refugiaron en zonas bajo control kurdo, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Por primera vez desde el inicio, el lunes, de la ofensiva contra Faluya de las tropas gubernamentales iraquíes, éstas se desplegaron en las inmediaciones de la ciudad, situada 50 km al oeste de Bagdad, informaron mandos militares.

Las fuerzas de élite antiterroristas (CTS), la policía de Al Anbar y combatientes de tribus locales "están estrechando el cerco en torno a Faluya y esperan la hora H para dar el asalto", informó un oficial del mando de operaciones conjuntas.

El día antes, el comandante en jefe de la operación en Faluya, Abdelwahab al Saadi, afirmó que sus fuerzas habían avanzado e iban a entrar "en las próximas horas".

La participación de las fuerzas de élite iraquíes marca una nueva fase en la ofensiva contra Faluya, la primera ciudad en caer en manos del EI, en enero de 2014.

En el norte, las fuerzas peshmergas kurdas lanzaron el domingo un ataque para retomar el control de zonas al este de Mosul y así aumentar la presión sobre el EI en esta ciudad, la segunda del país y principal bastión yihadista en Irak.

"Las fuerzas peshmergas, apoyadas por la coalición internacional, lanzaron una ofensiva terrestre para retomar al EI varias localidades de la región de Al Jazir, al este de Mosul", indicó el Consejo de Seguridad de la región autónoma del Kurdistán iraquí.

- 'Asustados y hambrientos' -

Antes de un eventual asalto a Mosul, las fuerzas kurdas iraquíes lanzaron el domingo una ofensiva 30 km al este de la ciudad, dentro de las "operaciones destinadas a aumentar la presión sobre el EI", según un comunicado militar kurdo.

Diez horas después del inicio de la operación, en la que participaron 5.500 peshmergas, las fuerzas kurdas habían recuperado tres aldeas de manos de los yihadistas.

Recuperar el control de Faluya, en la gran provincia occidental de Al Anbar, junto a Mosul y Raqa en Siria, es el principal objetivo de la coalición internacional antiyihadista.

Desde el 21 de mayo, unas 3.000 personas residentes en los suburbios de la ciudad consiguieron huir "agotados, asustados y hambrientos", pero otros 50.000 se encuentran sitiados en el centro de Faluya, "aislados de cualquier ayuda y protección", según el Consejo Noruego para los Refugiados.

Los yihadistas que se encuentran en la ciudad, en torno a un millar, estarían utilizando a los civiles como escudos humanos.

Mientras tanto, en Moqdadiya, al noroeste de Bagdad, un atentado suicida en un café dejó este domingo siete muertos y 22 heridos, anunció la policía. El atentado fue reivindicado por el EI en un comunicado en las redes sociales.

- Hospitales evacuados en Alepo -

Esta misma estrategia se repetía al otro lado de la frontera, en Siria, donde las fuerzas árabo-kurdas lanzaron una gran ofensiva contra el EI en la provincia de Raqa (norte). Para repeler el ataque, los yihadistas respondieron con un asalto contra los rebeldes en la provincia vecina de Alepo.

Mientras el EI trata de recuperar las localidades de Marea y Azaz, de las que han huido 6.000 civiles, el único hospital que quedaba en la primera ciudad ha sido abandonado por la mayoría del personal médico, mientras que los doctores y pacientes de un hospital de Azaz próximo a los combates tuvieron que ser evacuados.

Desde el inicio de la ofensiva lanzada por el EI el viernes han muerto en combate 47 yihadistas, incluyendo 9 atacantes suicidas, 61 rebeldes y 29 civiles, según cifras del OSDH.

Alrededor de la región de Azaz, en la frontera con Turquía, cerca de 165.000 desplazados se encuentran también amenazados por la ofensiva yihadista, según la ONU.

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AFP