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Una imagen de la cárcel atacada por un grupo islamista y de donde se fugaron 158 presos, este miércoles 4 de enero en Kidapawan, en la isla filipina de Mindanao

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Un grupo de hombres armados presuntamente vinculados a un grupo rebelde musulmán atacó este miércoles una cárcel en el sur de Filipinas y facilitó la fuga de más de 150 presos, en la mayor evasión de la historia del archipiélago asiático.

Hacia la 01H00 (17H00 GMT del martes), un centenar de hombres atacó una cárcel de Kidapawan, localidad situada unos 50 km al oeste de Davao, principal ciudad de la isla meridional de Mindanao. Los combates duraron dos horas en torno al centro de detención, un guardia del cual murió.

"Fue para rescatar a sus compañeros detenidos, una operación de rescate", dijo el guardia Peter John Bonggat al canal local de televisión ABS-CBN, precisando que el ataque superó las capacidades de defensa de los vigilantes.

El ataque fue perpetrado por una fracción disidente del grupo insurgente musulmán Frente Moro de Liberación Islámica (MILF), dijo Bonggat, refiriéndose al movimiento armado islamista más importante del país, con el cual el Gobierno inició negociaciones de paz.

Al menos 158 detenidos lograron fugarse, agregó Bonggat, quien dijo ignorar cuántos de ellos estaban vinculados a los combatientes que atacaron la prisión.

El centro de detención es una antigua escuela situada en una apartada zona boscosa. Albergaba a 1.511 detenidos antes del ataque. "Los presos aprovecharon el ataque y apilaron sus camas unas sobre otras para escapar", relató Bonggat.

- Operación de búsqueda -

Numerosas bandas criminales y movimientos rebeldes -musulmanes o comunistas- operan en el sector de Kidapawan.

"Tenemos a personalidades musulmanas [en la prisión] que pertenecen a varias organizaciones, varias bandas", declaró Bonggat.

El miércoles se activó una vasta operación de búsqueda. Las autoridades locales afirman que seis prófugos fueron abatidos y que se encontraron a otros ocho.

Von Al Haq, portavoz del MILF, afirmó que no conocía la identidad de los activistas que atacaron la prisión. El MILF, que cuenta con 10.000 combatientes, observa actualmente un alto el fuego.

"Es la mayor evasión de nuestra historia", declaró a la AFP Xavier Solda, portavoz de la administración penitenciaria filipina. "Tenemos una verdadera falta de efectivos".

Shirlyn Macasarte, gobernador interino de la provincia de Cotabato, indicó que algunas informaciones apuntaban a que el ataque había sido preparado por los Combatientes por la Libertad del Bangsamoro Islámico (BIFF). Éste es una escisión del MILF desde 2008, cuando fracasaron unas negociaciones de paz.

Desde entonces, ha dirigido ataques contra localidades cristianas que han causado más de 400 muertos y 600.000 desplazados.

"Hemos recibido informaciones según las cuales un grupo de miembros del BIFF quería liberar a algunos de sus hermanos, que tenían experiencia en asesinatos y en la fabricación de bombas", declaró Macasarte a ABS-CBN.

La región de Mindanao padece desde hace décadas las acciones armadas de separatistas musulmanes y bandas criminales, algunas de las cuales, como el BIFF, se adhirieron al grupo yihadista Estado Islámico.

En agosto, combatientes de otra organización, el grupo MAUTE, atacaron otra prisión del sur y liberaron a ocho de sus miembros. Otros 15 detenidos aprovecharon la situación para fugarse.

AFP